El cambio en el modelo del negocio del libro, según Epstein

Prometí en el programa publicar el texto final sobre el cambio en el modelo del negocio del libro, según Epstein. Aquí está, por si os inteersa
Me gustaría acabar este programa literario con una cita de una personalidad en este mundillo. Jason Epstein, medio siglo editor de prestigio, 40 años editor de Random House Mondadori, responsable de los libros de bolsillo Vintage y creador de Anchor books.
Epstein avisa de la muerte del modelo actual de edición literaria basada en los bestsellers y recuerda que la literatura está en las editoriales pequeñas, en las tiradas cortas, en librerías modestas.
Afirma Epstein:
“El modelo de negocio editorial al que me uní hace más de medio siglo ya está próximo a su fin, sufriendo una inquebrantable adicción al riesgo de los éxitos de temporada, muchos de los cuales no recuperan sus costes, y el deterioro simultáneo del fondo editorial, el recurso vital sobre el que los editores han sustentado su estabilidad, tanto en las buenas como en las malas épocas’.
Dice también ‘El cambio demográfico en las grandes ciudades provocó un vuelco en el negocio del libro ya que los distribuidores minoristas, incapaces de almacenar grandes fondos editoriales, exigieron una alta rotación, con frecuencia de títulos efímeros. Los autores más vendidos cuya lealtad a sus editores había sido la norma, eran ahora fichas en un casino de alto riesgo: una gran ayuda para autores y agentes con sus irrecuperables anticipos y una pesadilla para los editores que soportan todo el riesgo y tienen suerte si salen sin ganar ni perder. Mientras tanto los fondos editoriales continuaron disminuyendo. Las casas más pequeñas, incapaces de tomar riesgos, se fusionaron con otras más grandes y éstas eventualmente cayeron en brazos de los grandes grupos de hoy’.
¿Qué nos transmite Epstein? Que la literatura está fuera de los grandes grupos editoriales, de los grandes supermercados. En cierta medida es una paradójica vuelta a finales del S.XIX y comienzos del XX. La literatura está en editoriales pequeñas, en tiradas cortas, en librerías que no apuestan por los bestsellers. Háganle caso, él sabe más que nosotros.
Quería acabar el programa recordándolo porque tengo amigos escritores en España e Hispanoamérica que se preocupan porque venden 300, 400 ó 500 ejemplares de sus libros. Que no se preocupen en exceso; el negocio editorial, con los libros tirados en el carro de la compra sobre las patatas fritas y las zapatillas deportivas, es una cosa, y la literatura es otra. Gente a la que nadie leyó en su día, como Kafka, Pessoa, Kennedy Toole o Baroja, son ahora los grandes. Huidos del mundo, como Roth, Schniztler, Zweig o Strindberg marcan hoy las pautas de la literatura. Cuando Nabokov comenzó a publicar en un idioma que no era el suyo, nadie pudo presagiar su “Lolita” cambiaría la historia de la literatura. Tuvieron que autoeditarse autores como Marcel Proust, Ernesto Sábato, Borges (sí, Borges, ¿no lo sabían?) y Onetti, entre otros muchos.
Para los amigos escritores un buen deseo: paciencia y escribir mucho cada día. El futuro no lo marcan las listas de ventas ni los premios.