Relato 027. Roberto Attias (Argentina)

El aviso

El mes pasado de regreso al hogar, tambaleándome ebrio como siempre, pero con una picazón extraña en la mano, vi a mi mujer besándose con otro. Esperé que se quedara sola y arribé con cara de hombre feliz para que no sospechara.
La hallé radiante como nunca.
Desde entonces cada vez que la picazón regresa, me tomo otros tragos y tardo para volver, temo que se sienta descubierta y me abandone.

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