Relaro 39.Roxana de Cantarely.(El Salvador)

EL ULTRASENSIBLE.


Desde pequeño se dio cuenta que oía demasiado. ¡Sí! Nada era un secreto en su casa para él porque alcanzaba a escuchar los susurros con tal claridad que nadie creía que eso podía ser cierto. Después le pasaba lo mismo por las calles. A veces era incómodo; otras, una tortura.Pero eso no es nada. Luego fueron los olores que percibía con tal definición que algunas veces le causaban molestias y otras placeres.Al mismo tiempo se agudizaban sus otros sentidos: la vista, el gusto y el tacto. Así que descifraba a los seres humanos como buen psiquiatra aunque él era arquitecto. Y aunque intentaba pasar desapercibido , oculto entre las ropas que no daban cuenta de sus formas; siempre le encontraban y su oficina era un confesionario donde podías escuchar de todas las clases de problemáticas: suicidios pensados, amantes, homosexualidad, esquizofrenias extravagantes, fumadores empedernidos de todo tipo de yerbas, despótas, mentirosos, locura senil, timidez, traumas de guerra...en fin su vida se había convertido en una historieta en la que se conjugaban olores, colores, sabores, sonidos y sensaciones tactiles que se fueron entremezclando unas con otras y el mundo se le difuminaba en un sinnúmero de sensaciones indescifrables.Ayer vio a un joven con pantalón azul y camisa gris rascándose la ingle con un color verde musgo que sonaba a gaita y tenía una rugosidad de cartulina y un sabor agrio que olía a reverencias y supo algo que no voy a confesarles.
--------------------------------------------------------
Más relatos en http://www.edicionesirreverentes.com/relatos.htm
La mejor narrativa en http://www.edicionesirreverentes.com/narrativa.htm