Relato 40.Félix Acosta Fitipaldi.(Uruguay)

LEVIATÁN.

El creciente crujir de la hojarasca me alertó. Quizás habría de aparecer allende las sombras del bosque un oso enorme u otro animal terrible que guiado por su olfato y su apetito viniera por mí.
Sonreí cuando pasó mi lado una patética liebre en frenética carrera, mas me avergoncé de mi blandura. Enseguida, cual desorientada flecha y sin percibir siquiera mi presencia, cruzó un relámpago con piel de zorro que se perdió en los recovecos del follaje.
El temor palpitó nuevamente bajo mi camisa. Respiré hondo y aferré firme el arma, levanté la frente y agucé la vista. La brisa me acercó el aliento del monstruo y percibí su lengua ardiente sobrevolándome. Ante mis ojos se desplegó la infernal visión de sus dedos amorfos estirándose a rasguñar mi rostro y lacerar mi carne.
Su altura oscureció la tarde y tuve la seguridad de que los propios árboles temían. Por evitar que sus brazos me rodearan corrí, salté, rodé pendiente abajo cual guijarro.
Magullado y exhausto pero a salvo me detuve. Desde el borde del lago contemplé su marcha destructiva. Jamás olvidaré sus tentáculos flameantes tomando prisionera la colina. Desperté al amanecer, una llovizna triste picoteaba la arena. Donde antes prosperaba un mundo verde el monstruo había dejado olvidada su capa: sólo quedaban del bosque brunas y humeantes espinas.
http://contando.fullblog.com.ar y http://participacion.elpais.com.uy/2012
--------------------------------------------------------
Más relatos en http://www.edicionesirreverentes.com/relatos.htm
La mejor narrativa en http://www.edicionesirreverentes.com/narrativa.htm