Placeres de la hija del embajador

NOVEDAD SABROSA: En "Los placeres de la hija del embajador" nos encontramos con Nanami (nombre cuyo significado es belleza), la adolescente hija de un embajador recién destinado a un feraz y cálido país Hispanoamericano. Ha crecido en un hogar muy estricto y religioso por lo que en materia sexual su inocencia es inmensa. Pero ni el severo control de sus padres logrará evitar que una condiscípula primero, y después un entorno lleno de vicios, la despierten a los placeres carnales. El autor ha expuesto con placentero detalle las prácticas eróticas que llevará a cabo la recién despierta adolescente. Compañeras de clase, chicos inocentes, hombres cercanos a su familia e incluso un torero se disputarán los placeres de una muchacha que encontramos en el momento en que se abre a los goces adultos, incluso los más pecaminosos. El autor ha buscado una descarnada franqueza, en un mundo idílico en el que todo goce es bienvenido. Los placeres de la hija del embajador es una obra que pone al descubierto la hipocresía de una sociedad que presume de abierta, tolerante y vanguardista y que sólo acepta los propios desvaríos, no los de los demás.