Presentación del libro Operación Chamartín, de Jesús Espelosín, con fuertes críticas a Ruiz Gallardón a Arias Salgado y al desmedido afán lucrativo de Duch

Juan Barranco: “¿Qué ha quedado del Madrid Excelencia de Ruiz Gallardón? Casi nada hecho, proyectos olvidados y 7.000 millones de deudas.”

Jesús Espelosín: “En Operación Chamartín afirmo que el PP hizo leyes para favorecer al BBVA y Duch.”

Juan Barranco: “El rotundo fracaso de la Operación Chamartín se debe a la suma de una inmensa codicia y una inmensa chapuza de los cargos dirigentes del PP.”

Jesús Espelosín: “La operación Chamartín es el ejemplo perfecto de pelotazo fallido, pudo ser el gran pelotazo por la ingenuidad de unos políticos, la desvergüenza de otros y la colaboración necesaria de algunas instituciones gobernadas por el PP.”

Jesús Espelosín: “El proyecto fracasó por el afán especulativo y la ambición desmedida que pasó de un aprovechamiento urbanístico para Duch de 180.000 metros cuadrados a casi un millón novecientos mil metros cuadrados.”

Hoy se ha presentado en Madrid el libro denuncia “Operación Chamartín” (Ediciones Irreverentes), de Jesús Espelosín, que estuvo acompañado en la presentación por el exalcalde de Madrid, el socialista Juan Barranco, y por el escritor y editor Miguel Ángel de Rus, quien comenzó el acto aludiendo a las continuas críticas que reciben en el libro los políticos como Ruiz Gallardón y Arias salgado y medios de comunicación-colaboradores-necesarios- como el ABC.

La Operación Chamartín es el modelo perfecto de pelotazo empresarial y 20 años después de su inicio es un proyecto ruinoso y abandonado. La ambición desmedida, la falta de liderazgo y la suma de intereses y afanes especulativos y codicia, fueron las causas de que una de las operaciones urbanísticas más importantes de Madrid redundarán en un completo fracaso, tras 20 años de especulaciones que sólo se han traducido en un proyecto que no ha temido ni una sola realización urbanística.

Jesús Espelosín, concejal del primer gobierno municipal de Tierno Galván y concejal con Juan Barranco, narra en Operación Chamartín el auge, la caída y el fracaso de lo que él llama “pelotazo urbanístico-inmobiliario en Madrid a costa de la expropiación de unos terrenos”. Espelosín achaca a “la ingenuidad de unos políticos, la desvergüenza de otros y la colaboración necesaria de legisladores, jurídicos, funcionarios varios y medios de comunicación” el que unos terrenos, “expropiados en su día para construir unas instalaciones ferroviarias, públicas, se fueran a convertir en un negocio inmobiliario privado”. Afirmó Espelosín denuncia una legalidad moldeable que permite que DUCH, empresa formada por BBVA, y Constructora San José, se hagan con el concurso público de RENFE para la urbanización de la zona, logrando que se pase de un “aprovechamiento de 187.358 m2 que es el que tenía en el Concurso de 1.993, y todo el futuro del mundo, a tener, en 2.012, un aprovechamiento neto de 1.855.521 m2. Y todo ello, recuerda, sin “mover un solo montón de tierras para la urbanización del suelo ni poner un solo ladrillo. Las sucesivas negociaciones de DUCH con RENFE y la especulación que ha hecho con la edificabilidad de los terrenos, significa que DUCH, haciéndose cargo del compromiso actual con RENFE que es pagar, exclusivamente, 984 millones de canon fijo, ha ganado ya 203 millones de euros del canon fijo que se ahorra y el 100 % de los beneficios de la Operación Chamartín cuyo montante total de ejecución está valorado en 11.000 millones.”


PELOTAZOS DE LA ERA PP


Quien fuera alcalde de Madrid, Juan Barranco, criticó en la presentación con dureza los sucesivos proyectos gigantescos presentados por Ruiz Gallardón en el Ayuntamiento de Madrid, vendidos como humo en medios de comunicación, y que no sirvieron para nada: “¿Qué ha quedado del Madrid Excelencia de Ruiz Gallardón? Casi nada hecho, proyectos olvidados y 7.000 millones de deudas.” Añadiendo "la Operación Chamartín es una chapuza perpetrada por gente incompetente en el ayuntamiento de Madrid".

Barranco afirmó: "Esta operación nació como el proyecto urbanístico más grande de toda Europa y veinte años después ha quedado en nada. La montaña parió al ratón. Tengo que recordar que por este proyecto tuve que demandar por prevaricación al ministro del PP Arias Salgado, quien ocultó informes contrarios a la puesta en marcha de este proyecto.”
 
LOS PROPIETARIOS DE LOS TERRENOS, INDEFENSOS

Espelosín narra la lucha de los herederos de los antiguos expropiados que trataron, recurriendo a la Ley, de participar en las plusvalías de la operación, aunque fuera en modesta proporción (un 4% sobre el presupuesto total según unas fuentes y un 1,6% según otras) lo que hizo que el PP le acusara de querer lucrarse. Espelosín recorre el camino de quienes tuvieron que enfrentar sus argumentos pidiendo la reversión de los terrenos a los de los informes de los funcionarios públicos, los dictámenes de abogados, las negativas de registradores de la propiedad, las sentencias de jueces y la opinión de los medios de comunicación. Con ácido sentido del humor, Espelosín narra cómo se convirtió personalmente en la bestia negra de las Administraciones del PP. El entonces presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón llegó a afirmar en sede parlamentaria que el único problema existente para sacar adelanta la Operación Chamartín, se llamaba Jesús Espelosín. Sin embargo, Espelosín sólo representaba a una pequeña parte de los herederos de las familias expropiadas.

Espelosín afirma: “De los propietarios de los terrenos nadie ha cobrado, salvo, casualmente, los jesuitas, que sí llegaron a un acuerdo con el PP. Quizá los demás podríamos haber llegado a un entendimiento con el PP si hubiéramos ido a misa diaria”.

Las conclusiones de Espelosín, apoyadas por Barranco, es que el BBVA, Duch y el PP no lograron el pelotazo deseado porque la realidad económica y el tiempo pasado ha sido sus enemigos: “Acudo a informes especializados para afirmar que los bancos debían aprovisionar el 100% del supuesto valor de sus proyecto urbanísticos. ¿Por qué? Porque nadie va a pagar en la actual crisis un euro por esos suelos, ya que hay que construir calles, poner iluminación, agua… hay que llevar a cabo 56 proyectos urbanísticos que encarecerían hasta lo imposible el proyecto de la Operación Charmartín. Ahora mismo esos terrenos valen menos que cero. ¿Y qué han logrado las instituciones gobernadas por el PP con la creación de nuevas leyes favorables a Duch, haciendo caso omiso a informes que desaconsejaban el modo en que se llevaba a cano este proyecto? Han logrado que los madrileños no tengan el área de la Estación de Chamartín y sus alrededores incluida en Madrid de un modo lógico y armónico, y que no se hayan creado infraestructuras que habrían sido muy convenientes para el desarrollo urbanístico de esa zona de Madrid”.

Como conclusión, Jesús Espelosín cree que no parece factible que la Operación Chamartín vaya a mantenerse, “ni siquiera en ese espacio de los grandes mitos”. Y se apoya en las auditorias de Oliver Wyman y Roland Berger encargadas por el gobierno español para valorar la situación del sistema financiero español. “Además, la Operación Chamartín está ya judicializada, y de ahí nada puede salir. Como mucho, que Duch acabe por comprar unos pocos metros cuadrados para hacer un parquecito y que puedan volver a salir titulares en prensa diciendo que por fin arranca la Operación Chamartín”.

El suelo del recinto ferroviario de Chamartín, concluye Espelosín, “no tiene el valor previsto ni existe, por tanto, ninguna posibilidad, ahora, de financiar ese proyecto con su configuración actual, y no sé si con alguna otra en muchos años. La realidad, pues, es la que es: a pesar de los intentos de tanta gente porque BBVA diera el tan deseado pelotazo y quizás porque la impericia de los responsables ha compensado las ganas de colaborar en el intento, la crisis lo ha evitado”

AMANTES DE LO PRIVADO

 Preguntado Juan Barranco, por su afirmación de que "la Operación Chamartín es una chapuza perpetrada por gente incompetente" y por sus críticas al PP, afirmó “el problema que tiene Madrid es que lo público está en manos de políticos que desprecian lo público, amantes de lo privado. ¿Cómo van a gobernar lo público gente que cree que todo debería estar privatizado? Ahora Madrid es una ciudad muerta. Uno no sabe si hay alguien trabajando dentro del Ayuntamiento. Qué distinto a los tiempos en que el PSOE estuvo en el ayuntamiento, en los que se formaban intensos debates incluso por la forma de las farolas de la Puerta del Sol”.
Para acabar, Jesús Espelosín denunció la confabulación entre Ruiz Gallardón-PP por un lado y ABC por otro, para torpedear el trabajo de los socialistas y defender los intereses del PP y de BBVA. “En el libro cuento con detalle el papel partidista de ABC. Sí llevas documentación sobre esta operación al Ayuntamiento, esta documentación no se tramita y justo el día antes de un pleno, el ABC saca un reportaje con esa documentación que tenías sólo tú y el alcalde Gallardón y su equipo, atacando el trabajo del PSOE, para que Gallardón pueda atacarte sin mancharse (ya conocemos la forma de actuar de Gallardón) diciendo que él no dice nada, que es ABC… está claro. O hay connivencia Gallardón-ABC o alguien se encontró esos informes en una papelera del ayuntamiento de Madrid y se los pasó al ABC… todo puede ser…”

Espelosín afirmó en el acto de presentación que “Dutch debería estar sujeto al menos al pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles y no lo está”. Según sus cálculos, Duch tendría que pagar 21 millones al año por IBI ya que los suelos ya están calificados y aprobado definitivamente el planteamiento de detalle en 2011. “¿Hay alguna razón para que el ayuntamiento del PP no esté cobrando a Duch como nos cobra al resto de madrileños?”
 
En las fotos: Jesús Esplosín, Juan Barranco y Miguel Angel de Rus Fotos de Paco Manzano