El Peñón de Gibraltar, la muerte de Charles de Inglaterra

Una lectura interesante sobre el Peñón de Gibraltar Charles de Inglaterra. 
Empieza así: "Gibraltar es el centro de la piratería británica, en el extremo meridional de la Península Ibérica, asilo de tahúres con as de diamantes y comodín en la bocamanga, gafas del sol y cigarro de grifa, puerto franco para el tráfico de mujeres, drogas, tabaco, armas y cualquier objeto de valor, protegido por la base aeronaval de las fuerzas armadas británicas para el mejor desarrollo de sus funciones corsarias"
Y Charles de Inglaterra, el príncipe tampax, y su esposa Camilla, mueren en una fantástica explosión.
Corona británica, colonialismo británico, terrorismo contra el poder opresor, la búsqueda de un nuevo orden internacional.  Democracias intervenidas por títeres sin cabeza es mucho más que una Novela Indignada, pegada a la realidad de su tiempo. Es una apuesta única en la literatura actual, un cadáver exquisito en el que han participado escritores de España y América, coordinados por el colombiano Nelson Verástegui, para escribir una obra colectiva. Cada autor se ha responsabilizado de un capítulo. Un escritor comenzaba la acción y otro autor la continuaba en el punto en el que el primero la había dejado. Y todo ello con un sorprendente rigor, perfectamente encadenado. Democracias intervenidas por títeres sin cabeza es más que una novela, es una imagen indeleble de un momento histórico y de los escritores de su tiempo.


El argumento: Alfonso del Pozo, periodista de 45 años, escéptico, divorciado, depresivo, dipsómano, se ve inmiscuido en una aventura político-detectivesca a raíz del brutal atentado atentado en Gibraltar, con coche bomba, donde mueren el príncipe Charles y su esposa Camilla. Debatiéndose entre organizaciones terroristas antisistema y agencias de espionaje se lanza en busca de la verdad con el objetivo de publicar la noticia que lo sacará de pobre aunque ponga en peligro su propio pellejo. ¿Novela negra, novela indignada? Hasta la última página el lector no sabrá quién mueve los hilos del mundo. En todo caso, visto lo visto, parece lo más razonable tener el arma cargada. Este es, sin duda, el cadáver exquisito más atrevido y percuciente de la historia de la literatura. Un manjar sólo al alcance de los paladares literarios más audaces.