Andar por casa, de Rocío Peñalta Catalán



Narrar la cotidianidad dejando un verso volando en cada pelusa barrida, un misterio junto a la ropa planchada y un borbotón de magia entre los tomates de la ensalada que estamos preparando es la marca “Rocío Peñalta Catalán” que esta semana lanza la editorial Cuadernos del Laberinto a las librerías bajo el título ANDAR POR CASA, un compendio de pequeños relatos en donde la puerta del hogar abre paso a historias seductoras al borde de lo irreal, pensadas matemáticamente y construidas como un jeroglífico de múltiples resoluciones con final de conejo saliendo de la chistera.

Leyendo a Rocío Peñalta Catalán me viene constantemente a la cabeza la cita de James Matthew Barrie en su Peter Pan, al describir a la madre de Wendy: “Era una caricia, un beso y una sonrisa todo hecho en uno”, ya que de los relatos de esta joven malagueña se evapora el candor y la alegría propia de las personas que no han perdido la ilusión, de esas que saben que la experiencia inevitablemente está relacionada con envejecer, y esto, en la mayoría de los casos, significa descreer de la vida.

Rocío escribe como es, así, llanamente. En mi larga vida de profesional de los libros, pocas veces he sentido tan relacionada la personalidad de un autor con su obra. Rocío duda y aparece el relato “Biografía”; Rocío siente el pavor de lo consuetudinario y ante nosotros se despliega “¿Qué harías si no tuvieras miedo”;  y así vamos pasando las páginas del libro descubriendo los matices de la mentira, de la indecisión, de la búsqueda de la belleza y el amor o el humor inmenso tras sus grandes ojos, con los rulos puesto, tranquila de estar en casa, satisfecha de esta joya literaria “ANDAR POR CASA” que llega por fin a nuestra morada.
Editorial Cuadernos del Laberinto • Coleccción ANAQUEL DE NARRATIVA, nº 8
Fotografías: Elena Peñalta Catalán • Prólogo: Juan Gómez Bárcena
92 páginas • I.S.B.N: 978-84-941115-9-4 • 10€