Entrevista a MARGARITA BORJA

http://www.cuadernosdelaberinto.com/Berbiqui/OratorioCubo.html

—Acaba de publicar el poemario "Oratorio del Cubo", obra sobre la tragedia del hundimiento del Prestige en las costas gallegas. ¿Puede narrarnos cómo vivió ese momento y qué le ha llevado a publicalos este libro?
—El hundimiento del Prestige en Noviembre de 2002, me incrustó en la pantalla del televisor y en cuantos periódicos nacionales e internacionales tuve al alcance. En un texto que he incluido al final del libro ya digo que sentí un arrebato interior de una dimensión emocional y política difícil de calibrar, hasta que me llegó la llamada del grupo de poetas Xuxurlac de Vitoria en apoyo de la Plataforma gallega Nunca Máis y me puse a escribir, dando cauce a lo que se agolpaba en mi interior. El medio natural es un receptor de sentimientos humanos que mueve elocuencias a través de sus figuras, fenómenos y cataclismos. La desolación de las gentes gallegas y las trágicas imágenes que veíamos me llenaron de un dolor sumado a la rabia por la indolente, tramposa y políticamente interesada gestión que hicieron los responsables del PP en aquel momento. Mis recuerdos infantiles en las playas de Vigo y la vivencia de las costas gallegas, durante un viaje años antes de la catástrofe, me acercaron al alma vulnerada que traslucían los gallegos casi por simbiosis. El tesoro de resonancias de la hermosa lengua gallega que preparó mi sensibilidad musical cuando niña, salió a flote en esos días. Viví perpleja, en carne propia, la famosa pregunta de Bachelard: ¿cómo una imagen, a veces muy singular, puede aparecer como una concentración de todo el psiquismo?. Así sucede, en momentos privilegiados de escritura. 

—¿Es intencionada la fecha de salida con la sentencia, tan criticada, del juicio en donde no se determinan ni las causas ni los responsables?
—Alicia Ares preveía maquetar el libro en julio pero una desafortunada caída me mantuvo en reposo varias semanas y no pude entregar a tiempo los materiales. Como por arte de birlibirloque, el libro vino a salir en la semana anterior a que se promulgara la sentencia del hundimiento del Prestige. Infame. Escandalosa. Inadmisible. Una burla descarada a los ciudadanos. Un dinero público, nuestro dinero, inutilizado, o mejor dicho, utilizado para justificar la impunidad de en tramados delictivos. Pensé entonces que el libro se convertía en una botella lanzada al mar (una botella bilingüe, embellecida por la traducción al gallego) con la azarosa misión de mantener la memoria a flote. Si Marosa de Giorgio dijo que los libros saben andar, esperemos que este, tan delgadito, aprenda a navegar en mares procelosos. 


—¿Cuál es su vinculación con Galicia y con la plataforma Nunca Máis?
—Le hice llegar a Chus Pato, amiga querida y poeta admirada, una primera parte del poemario que titulé con el nombre de "Lires", una de las playas más azotadas por la marea negra. Chus decidió traducirlo, una alegría para mi, junto con Xabier Cordal, a quien he tenido la fortuna de conocer en esta circunstancia como persona y como poeta... ¡cuántas voces espléndidas y comprometidas ofrece Galicia al acervo poético!. 

Chus y Xabier (que por cierto es letrista de Luar Na Lubre) llevaron "Lires" por muchas ciudades de Galicia durante el tiempo álgido del activismo de Nunca Mais. Además, publicaron el poemario en sus redes escarlata virtuales. Me sentí honrada y complacida. Hay lectores que me dicen que disfrutan leyendo la traducción, aun sin entenderlo todo. El gallego es una lengua de rica y seductora en su musicalidad.


—¿Puede calificarse el libro de "poesía social"?
—"Lires" creció desde los poemas iniciales como un libro de síntesis minimalista, saturada por la fuerza cromática de las imágenes de aquel inmenso despliegue de tragedia humana y ecológica. Descubrí su título definitivo y redefiní su estética cuando en Mayo de 2003 (seis meses después del vertido) una limpiadora de ese inmenso manto de muerte que todavía se desparramaba hasta la Costa Bretona respondió a un periodista de le Monde que tenía la impresión de estar vaciando el océano con una cuchara agujereada. Su expresión, próxima en el contraste de magnitudes al famoso relato del sueño de San Agustín y el niño que trataba de vaciar el océano con su cubo, reforzó mis claves. La forma literaria del libro tenía que condensar la tensión entre lo sobrehumano de la catástrofe y el esfuerzo humilde, microscópico, tóxico, infatigable, de cientos de miles de personas ocupadas en limpiar con pequeños instrumentos caseros la muerte sorda que se había adueñado del rumoroso paisaje oceánico. Además, yo no iba a obviar la denuncia explícita: de ahí el poema "Lo que precede a Noviembre a Noviembre de 2002", escrito tras una paciente investigación contrastada y una posterior tarea de clavar chinchetas en un pentagrama. Sin ése poema no hubiera considerado vertebrada la construcción poética, en tanto que reflejo fiel de la denuncia desplegada por la Plataforma Nunca Mais que traté de apoyar.

Me he explayado en exceso, tal vez he dado vueltas porque no sé definir como poesía social lo que hago, aunque un conjunto de emociones sociales y políticas también guíen este libro. El Oratorio del Cubo, como ha señalado José Luis Ferris, trasluce estados que llevan a la poesía de San Juan de la Cruz, ese gran intérprete metafísico del paisaje. Sin que yo haya sido yo consciente de ello durante el proceso de escritura, creo que su observación es certera. La poesía de Juan de la Cruz es una de las cumbres en la literatura de habla hispana a las que me encaramé y demoré con frecuencia como aprendiz de escritora, inducida por María Zambrano. 


—Usted es una reputada dramaturga, pero eso no impide para que también use el lenguaje poético, como en esta ocasión ¿En qué ocasiones se decanta por la poesía y a qué es debido esa elección?
—Empecé escribiendo poesía pero enseguida me di cuenta que dentro de algunos versos se escondían esos personajes pirandelianos que buscan autor, de tan necesitados de espacio donde figurar y hablar. A mi me visitó una Ofelia capaz de desafiar a Hamlet. Una Ofelia Oscura, interrogante, rebelde, que desplegaba tantas ansias de libertad y autonomía como practicábamos en nuestra generación. Al poco, la poeta uruguaya Idea Vilariño me envió uno de sus libros con un gran NO estampado en la portada. El título, oportuno, no dejaba lugar a dudas. Decir "no" ha sido una hazaña, una conquista de las mujeres de todos los países, marcadas a fuego por la educación con un sí identitario que las relega a la condición de servidoras del patriarcado en todas las clases sociales y en todas las culturas. Tremendo, ¿verdad? 


—Es usted vicepresidenta de la Asociación "Clásicas y modernas", cuyo objetivo es eliminar las barreras que posicionan a la mujer en segundo nivel. ¿Puede hablarnos de la evolución del proceso social en este campo y los avances que han logrado en los últimos años?
— Son visibles los avances de distinto orden logrados en las últimas décadas, con el movimiento feminista en el origen de otras formas de pensar y actuar la igualdad y la justicia. La revolución en las relaciones personales entre mujeres y hombres, protagonistas del cambio, ha sido otro factor, encaminado por la oportuna formulación "lo personal es político" que teorizó Kate Millet. En paralelo, las resistencias persisten. Pero las reacciones son inmediatas En apoyo del manifiesto del Tren de la Libertad con el que recorrimos las calles de Madrid hasta el Parlamento el pasado 1 de Febrero se han movilizado organizaciones feministas de Francia, Bélgica, Alemania, Italia, Estonia, el Líbano, Guatemala, Ecuador y un larguísimo etc.

No dudo en calificar como extraordinario el avance que cristalizó durante el Gobierno del presidente Zapatero. En esos años viajé mucho por Argentina, Colombia, Perú, Centroamérica y puedo asegurar que nuestro país se había convertido en un potente dinamizador de la igualdad, en un agente eficaz de apoyo al empoderamiento y a la protección de grupos de mujeres que trabajan en sus países, en situaciones de riesgo severo a veces, por conseguir la plena ciudadanía para sí mismas y para las demás. Un orgullo y una esperanza. Un referente que hoy nos sirve para levantar oleadas de indignación social ante las agresivas políticas de retroceso que estamos sufriendo.

Fundamos en 2009 Clásicas y Modernas las mismas que habíamos promovido que en nuestra ley de igualdad se incluyera un artículo referido a la creación y producción artística e intelectual de las mujeres, que, dicho sea de paso, ha servido de modelo a la Ley francesa de igualdad, promulgada hace un par de meses, que tampoco lo incluía en su anteproyecto como sucedió aquí, porque Faltaba un largo camino por recorrer. En nuestro ámbito de actuación carecíamos de estadísticas que desvelaran con rigor la preocupante situación de desigualdad que conocíamos de cerca y no afloraba. Parece un absurdo tener que exigir el cumplimiento de las leyes y, sin embargo, nuestra democracia está aquejada de tantos déficits de funcionamiento que si no nos movilizamos desde la sociedad civil, la ley de igualdad no avanzará. En ello estamos. Tratamos de intervenir sobre el fenómeno de muchas maneras a la vez, en red con otras asociaciones que surgieron casi a la par que nosotras, CIMA, MAV, y otras más veteranas. 


Si pudiese cambiar algo en este mundo a través de sus obras, ¿qué sería?
—LLas obras de un solo autor no cambian el mundo, si contribuyen a pensarlo e imaginarlo de otra manera desde un sentimiento estético y una convicción ética que conecte con otras realidades y percepciones, y por ese camino empieza a dibujarse otro horizonte hacia el que dirigirse. Como autora, me conformaría si en algo contribuyo al inmenso esfuerzo de repeler y relegar el funesto paradigma patriarcal que el feminismo combate hasta en las constituciones. Con cuanta arrogancia, con cuanta impunidad se exhibe todavía la Libertad como prerrogativa del egoísmo, de la crueldad banal hacia las y los más perjudicados por determinadas políticas, en esta globalización que ha perdido el control de los flujos económicos depredadores por la arrogancia de los que se creen poderosos, propietarios de otras vidas o sociedades e indemnes.

—¿Es el don del lenguaje el más preciado del ser humano?
—Sin duda. El libro de Georges Steiner "Después de Babel" reflexiona sobre ello desde la literatura comparada y los avances de la neurociencia de una manera prodigiosa. Nuestro aparato fonador esta preparado para reinventar un lenguaje, en el caso de que solo quedara un ser humano vivo sobre la faz de la tierra. Observo a mis nietas y nietos y compruebo que cada criaturita balbuciente emite sonidos y fonemas que le acomodan para diferenciarnos a unos de otros, a su manera. A veces las palabras convencionales que intentamos enseñarles les resultan extrañas a sus posibilidades guturales. Somos potencialmente emisores instintivos de sonoridad lingüística, antes de aprender las convenciones de la lengua materna primordial. De ahí la extraordinaria capacidad de aprender varios idiomas a la vez en los primeros años de vida, que descubrimos en esa infancia global que acarrean padres y madres peregrinando como profesionales cualificados por distintos países… Por la Torre de Babel, hay ya muchos pequeños que suben y bajan a sus anchas gateando y palabreando.


—¿En qué proyectos se encuentra embarcada?
En este momento de tanto recorte en las subvenciones públicas a la producción escénica, aprovecho para preparar la edición de una de mis obras, que aún no tiene forma de libro. Mantengo un compromiso verbal con Alicia Ares para ampliar y reescribir otro libro, poesía, en este caso que crece y se reescribe en mi interior. En un mes disfrutaré en el teatro Franco Parenti de Milán de la primera lectura dramatizada de "Olimpia o la pasión de existir", traducida al italiano por Francesca Mantura y que va a ser publicada por ediciones L´Iguana de Verona en 2014. 
 
Hay encaminadas otras propuestas de traducción al francés y al portugués de la misma obra. Además, en CyM me ocupo de la gestión del Movimiento Europeo por la igualdad en la cultura que decidimos levantar y cohesionar hace unos meses desde la Plataforma francesa HF por la igualdad en la cultura con la colaboramos. 


—¿Qué opinión le merece el libro digital?
Es una nueva herramienta de gran utilidad que no retirará al libro, como muchos temen. El cine no retiró al teatro, ni la fotografía relegó a las artes plásticas. Las innovaciones instrumentales o tecnológicas son un incentivo más para la difusión, pero también para la innovación creativa. 


—Por último nos gustaría que nos confesase cuál es el libro de poesía de cabecera, ese que casi se sabe de memoria, ese que se lee y relee siempre.
¿Uno solo…? imposible… Veamos: Pensamiento y poesía en la vida española de María Zambrano, Sexo y filosofía de Amelia Valcárcel… Orlando de Virgina Woolf,… La poética del espacio de Gaston Bachelard, El gran número de Wislawa Szymborska….. Mi pecado mortal y yo de Clara Campoamor… etc.
Mi memoria es cualquier cosa menos una superficie compacta... tal vez flote en mi estómago de lectora más de un agujero negro con denominación de origen Gruyère. 


Más info: 
ORATORIO DEL CUBO 
Edición bilingüe: Castellano / Galego
Margarita Borja
52 páginas •I.S.B.N: 978-84-941600-5-9 • 8€
Editorial Cuadernos del Laberinto