José Luis Ordóñez y la presentación de "La fantástica historia del vigilante y el prisionero "

La presentación de su libro contada por el autor
Hace poco disfrutamos de un magnífico fin de semana en Asturias, gracias al premio "Casa de Cultura Marta Portal" concedido a mi novela “La fantástica historia del vigilante y el prisionero”. Allí sostuve por primera vez en mis manos el ejemplar impreso, editado con evidente cariño y profesionalidad, tuve ocasión de hablar del contenido y la temática de la obra, y firmar ejemplares a todos los que decidieron acercarse a la presentación en la Casa de Cultura, en una mañana que amaneció soleada pero rápidamente dejó paso a cielos grises y a esa lluvia tan característica del norte.
            Diferentes medios de comunicación se hicieron eco del evento, como La Nueva España, la RTPA Radiotelevisión del Principado de Asturias (minuto 34), Biblioasturias o la propia web del Ayuntamiento de Nava.
Hacía catorce años que no pisaba Asturias, y ha tenido que llegar la buena gente de Nava, con su premio literario, para que regrese a la tierra de mis abuelos paternos, que vivieron en Avilés, lugar al que íbamos
todos los veranos de visita: imposible olvidar los paseos por el centro histórico bajo esos soportales, el circuito para correr en el parque de Ferrera y las sesiones de cine en el “Marta y María”, que, precisamente, llevaba su nombre en homenaje al escritor asturiano Armando Palacio Valdés, enterrado en Avilés, y a cuya tumba fuimos un verano de mitad de los noventa en peregrinación, guiados por mi padre, que, habiendo adquirido alguna de sus obras editadas en Austral, deseaba mostrarnos la última morada de una figura hoy olvidada pero que llegó a ser propuesta para el premio Nobel en un par de ocasiones.
Volviendo a Nava y a su premio, hay que decir que hasta la rebelde y agresiva climatología de las últimas semanas pareció darnos una tregua para que tuviéramos una estancia agradable. Fue un placer conocer a los miembros del jurado, al alcalde, que presidió el evento, y al equipo que organizó el premio, presentes y ausentes, y, por supuesto, al público que respondió entusiasta a la presentación y se llevó ejemplares firmados. Espero que disfruten de su lectura. Y eso incluye a la propia Marta Portal, octogenaria escritora nacida en Nava, ganadora del Premio Planeta, a la que dediqué un ejemplar que, según me comentaron, se le haría llegar.
Tuvimos también ocasión de visitar la Biblioteca de la Casa de Cultura, bien provista de fondos, y lugar al que irán a reposar algunos ejemplares de “La fantástica historia del vigilante y el prisionero”, como bien nos indicó su máximo responsable. Por la tarde, cómo no, fue de obligada visita el Museo de la Sidra, una magnífica oportunidad para conocer más sobre esta sabrosa bebida, tan propia del lugar donde nos encontrábamos.
En definitiva, el viaje a Nava supuso la culminación a una obra literaria que comenzó a fraguarse en el grupo de novela que mantiene mi exigencia de páginas semanal y que, ahora, gracias al premio en este certamen de novela de terror y fantástica, llega al papel. Una gran experiencia.