Los niños expósitos en la literatura, el drama de los niños abandonados al nacer. Reportaje de Manuel Cortés Blanco, autor de "Mi planeta de chocolate"

Ofrecemos el inicio de un amplio e interesantísimo reportaje del escritor MANUEL CORTÉS BLANCO sobre Los niños expósitos (niños abandonados por sus padres) y su presencia en la literatura. Este tema es el protagonista de su novela Mi planeta dechocolate. Al final del reportaje te ofrecemos un enlace por si quieres ampliar la información.

Escribir sobre la historia implica investigar. Como médico epidemiólogo, sé que dicha investigación puede llevarse a cabo desde dos perspectivas: una cuantitativa, basada en la revisión de datos estadísticos, censos o números de registro que a veces se interpretan a criterio de quien los lea; y otra cualitativa, mucho más cercana, basada en el testimonio oral de las personas que vivieron aquel suceso en cuestión. Quizá por todas las anécdotas que me contara mi abuelo, de siempre he preferido la segunda. 
De entre tantas vivencias suyas hubo una que llamó especialmente mi atención: la de los llamados "niños expósito". Aquellos pequeños que, como él, eran abandonados por sus familias a la puerta de una iglesia otorgándoles en su defecto el citado adjetivo por apellido. Y así, siendo apenas un chaval, empecé a interesarme por el origen de esa palabra que desde entonces formara parte de nuestro linaje.

De entre las mil interpretaciones que se han dado al término Expósito hay una que nos remite al Imperio romano. Allí el paterfamilias, amo absoluto de su casa, podía ejercer el derecho ius exponendi de la potestas patria consistente en sacar de su hogar al hijo no deseado, dejándolo fuera para que muriese o hasta que alguien finalmente lo acogiera. De ahí el origen probable de un término (Ex pósitus, puesto fuera) que como describiera Tertuliano "es ciertamente más cruel que matar... abandonando a los críos a la intemperie y al hambre de los perros". 
Durante siglos ser un "expósito" supuso una especie de estigma de por vida cuyo obstáculo no era tan fácil de superar. Al abandono, la vergüenza y la pérdida consiguiente de identidad se sumaba en ocasiones un desprecio social, tan injusto como cruel. "¡Cunero, hospiciano, inclusero!". Niños que se burlan de otros niños; así lo contó mi abuelo.
A fin de minimizar los efectos negativos que tal circunstancia pudiera suponer, el monarca Carlos IV decretó la "legitimidad para los efectos civiles de todos los expósitos del Reino", de manera que a pesar de su origen ilegítimo fueran considerados "como hombres buenos del Estado llano". Así les concedía la misma dignidad que a los reconocidos por sus padres, regulaba la igualdad de trato ante la ley, permitía que fueran "admitidos en colegios de pobres, sin diferencia alguna", e incluso establecía castigos para quien los injuriase por el hecho de haber crecido en una inclusa "teniéndolos por bastardos, espurios, incestuosos o adulterinos, aunque no les consten estas cualidades".
Paralelamente, en los propios orfanatos se habilitan fórmulas alternativas como la de poner a los niños el nombre del santo del día…  (Manuel Cortés Blanco)

Seguir leyendo http://www.edicionesirreverentes.com/newReportajes/reportajes/exposito.htm


El protagonista Mi planeta de chocolate, de Manuel Cortés Blanco,  es un niño abandonado, un Expósito. La novela trata de la historia de este niño abandonado, que es enviado a México durante la guerra civil española y está basada en hechos reales, y sus principales personajes forman parte de la historia real de España y México. 
La mayoría de esos niños nunca volvieron a España.
La historia narrada por Manuel Cortés Blanco está basada, en todo lo concerniente a la vida conventual de los niños abandonados, narrando los avatares de la vida de su abuelo.
Una obra llena de humanismo que llegará al alma de quienes tengan un apellido Expósito, o con el nombre de una ciudad, o un apellido coincidente el de un obispo, porque todos ellos, aunque no lo sepan, descienden de un niño que fue abandonado.
El enlace a la novela 
http://www.edicionesirreverentes.com/narrativa/chocolate.htm