Tres críticas sabrosas y plausibles sobre Madera podrida con un clavo oxidado (M.A.R. Editor), de José Luis Ordóñez. Novela negra en blanco y negro

De las muchas críticas laudatorias que ha recibido la novela negra Madera podrida con un clavo oxidado, de José Luis Ordóñez, editada por M.A.R. Editor, vamos a seleccionar hoy tres fragmentos de gente que la ha degustado con gran placer.
 
El hombre de perfil
Situada en el Hollywood de los años 40, Madera podrida con un clavo oxidado es un homenaje al cine negro y a las novelas de autores como Raymond Chandler o Dashiel Hammett.
            James McGinty es un asesino a sueldo, un tipo duro que odia el cine, y que por cosas del destino se ve envuelto en una compleja trama de prostitución, espionaje, nazis y asesinatos a mansalva que lo unirán con el actor Erroll Flynn y lo llevarán por una vez del lado de la ley, atado por una madeja que se va enredando como en los grandes clásicos del género.
            Mucho sabor cinéfilo y una historia cargada de violencia con la que los amantes del género disfrutarán de lo lindo.
El hombre de perfil http://elhombredeperfil.blogspot.com.es/2013/06/madera-podrida-con-un-clavo-oxidado-de.html

 Un lector indiscreto
Hacía tiempo que no leía una novela negra genuina, auténtica, de esas en las que se mezclan todos los ingredientes típicos del género. Madera podrida con un clavo oxidado es de esos títulos que a uno le gusta disfrutar. La portada de la misma podríamos tomarla como un book trailer: estamos en la Meca del cine, en Hollywood, en la ciudad del pecado, Los Ángeles. Vemos cómo en un autobús se refleja el rostro de un personaje muy conocido por todos en la época dorada del séptimo arte: Errol Flynn, el mítico y carismático Errol Flynn y, en primer plano, el chico duro de la novela, el killer, un asesino por encargo que se lleva una buena pasta por su trabajo.
            José Luis Ordóñez es guionista y director de cortometrajes y su relación con el celuloide se ve plasmada en su forma de narrar la trepidante historia que nos cuenta en este curioso y metafórico título. ¿Y por qué este título?. Porque en él se condensa prácticamente todo lo que el lector encontrará a lo largo de los treinta capítulos en que está dividida la novela, todos ellos titulados, de corta extensión y relatados por un narrador omnisciente, escritos comme il faut, con diálogos cortos para darle ese aire cinematográfico y escenas contadas de forma que el autor nos hace ver lo que estamos leyendo. De esta forma, cuando Raoul Walsh diga aquello de cámara y acción, nos tendrá enganchado con su lectura hasta el final. Nos encontraremos con varias subtramas que parecen no tener conexión pero que irán confluyendo a medida que avanzan los capítulos, llevándonos incluso sorpresas con personajes que creíamos conocer pero que nos desvelarán su verdadera identidad cuando la historia está llegando a su fin con lo que, de esta forma, podremos componer el puzzle en el que en un principio nos costaba trabajo engarzar sus piezas.
      En esta novela nos encontramos, quizás, con los típicos estereotipos del género pero creo que con ello el autor rinde su homenaje a esas novelas llamadas pulp ambientadas en la época de la depresión americana y a las películas de mafiosos y gánsters que tanta fama han cosechado en la gran pantalla. Novelas genuinas que tanto gustaban y gustan a los lectores del género, servidor incluido. Merece la pena adentrarse en sus páginas sobre todo a aquellos nostálgicos que tanto las echan en falta.
Un lector indiscreto http://unlectorindiscreto.blogspot.com.es/2013/11/madera-podrida-con-un-clavo-oxidado-de.html

 
Ricardo Bosque

El último en llegar a casa ha sido José Luis Ordóñez con su novela Madera podrida con un clavo oxidado -accésit de la segunda edición del Premio de Novela Negra Wilkie Collins-, una original historia ambientada en el Hollywood de los años cuarenta en la queJames McGinty, librero y asesino a sueldo en sus ratos libres, se ve obligado a investigar un caso en el que el espionaje americano, el contraespionaje alemán, las películas precursoras del cine snuff, los estudios cinematográficos como medio de blanqueo de capitales de origen mafioso, las partidas nocturnas en las que se mueve una cantidad impresionante de pasta y el siempre heroico Errol Flynn son los elementos ideales para conducir al lector a ritmo vivo por cada una de sus páginas, dejándole sin aliento con un desenlace que, particularmente, me parece demasiado precipitado. O será que me quedé con ganas de más.
            Una novela que quizá por combinar tantos elementos pueda resultar por momentos -sin que el término tenga nada de peyorativo- un tanto rocambolesca. Una novela con la que lo pasé en grande durante dos o tres tardes de calorazo playero-veraniego. Una novela que refuerza mi convicción de que actores y novela negra son dos elementos que combinan a la perfección. Una novela, en definitiva, especialmente recomendable para aquellos que disfrutan con los detectives de corte clásico y las pelis en blanco y negro de la época dorada del séptimo arte estadounidense.
 
Enlace al libro, y desde ahí, a la librería electrónica http://www.mareditor.com/narrativa/MaderaPodrida.html