DEJAR ÁFRICA, de Paloma Serra Robles


"Dejar África", (Editorial CUADERNOS DEL LABERINTO), de la poeta Paloma Serra Robles, nos sitúa en el epicentro del Continente Negro, en donde encontramos la calidez que en muchas situaciones se ha perdido en Europa. En sus versos encontramos la llaga del que sabe de la injusticia, de quien ha tenido ante sí la guerra y el hambre y no puede regresar siendo el mismo; pero también la autora nos muestra el color y la inmediatez de las relaciones en África, nos enseña piedad y, en cierta manera, pone en entredicho la cultura occidental con su consumismo latente y el falso despliegue cultural.
Se divide el poemairo en tres partes: 
• DE AVES Y CAMINOS: CONTINENTE, en donde nos situamos en la zona del continente, sobre todo Costa de Marfil
• DEBAJO DEL AGUA: ISLAS; centrada en Cabo Verde en donde la autora vivió varios años.
• TIEMPO DE FUNERALES: DESPEDIDAS, un bello himno de cómo se dice adios a lo amado, a la tierra que te ha conquistado, a las gentes y paisajes de África.
Además el prólogo cuenta con un acertadísimo prólogo del fotografo Jordi Esteva.


Hemos tenido ocasión de charlar con la autora antes de que se embarque de nuevo hacia Cabo Verde, en donde presentará en primicia el libro para hacerlo a continuación en Madrid en el mes de marzo.

— Acaba de publicar el libro "DEJAR ÁFRICA" un recorrido por el Continente Negro (sobre todo Costa de Marfil y Cabo Verde) ¿Cuál fue el detonante de partida de este poemario?
—El detonante fue la impresión me me causó vivir allí cuando me instalé en Abidjan en 2006. Empecé a escribir, poco a poco, de las cosas que me sucedían o veía, y así se fue fraguando el libro.


—¿Qué descubrió en África, que le llevó a escribir este poemario, que no había encontrado antes en los demás países en donde ha vivido?
— El África occidental que yo más vivi estaba lleno de calor humano y de alegría pese a la dificultad objetiva de vivir en condiciones muy duras. Costa de Marfil estaba en guerra cuando yo llegué por primera vez. Aun así, la gente mostraba un optimismo y una alegría vital encomiables. Eso me llegó mucho.


—¿Cuál es el suceso o anécdota que más le ha marcado en África? En el poemario habla de una mujer que fue obligada a comerse un corazón humano. ¿Es real esta historia?
—Hay muchos, quizás el de ese poema sea uno de los más potentes. Sí, es cierto, durante una de mis estancias en Liberia pude asistir a varias sesiones de la comisión de reconciliación y verdad por los crímenes cometidos durante la cruenta guerra civil que asoló el país más de una década, y una señora que estaba allí, se levantó y comenzó a contar que los rebeldes habían matado a su familia, y que una vez que descuartizaron a su marido, le obligaron a cocinar el corazón y comérselo. Fue un momento durísimo e impactante.


—Ente su profesión, la Carrera Diplomática, es muy común encontrar escritores (estamos pensando en Diego Hurtado de Mendoza, Agustín de Foxá, Amado Nervo, Saint John Perse, Anunciada Fernández de Córdova y tantos y tantos otros. ¿A qué cree que obedece este común sentir por las letras?
—La carrera diplomática está ligada a viajar y a leer mucho sobre los países a los que vas sobre todo, por lo que es muy frecuente que esos cambios en tu vida intentes reflejarlos en forma de libros. Creo que uno escribe para recordar y para que lo vivido se refleje y permanezca. Esto es una lucha constante contra el olvido.


— ¿Qué le ofrece la poesía que no logra con la narrativa?
—Inmediatez. Un poema llega antes, porque se lee antes, además que no estar forzado a seguir sobre el mismo tema todo el tiempo, hay más variedad.


—¿Cuál es su metodología en el proceso de creación?
—Empiezo con anotaciones, frases, ideas, que escribo en varios cuadernos, a lo largo de meses o años. De repente en una época concreta comienzo a releerlos, reescribirlos, y van tomando forma.


—¿Cómo ve el papel de la métrica y la rima en la poesía contemporánea?
—Creo que el verso libre ocupa un mayor papel, el verse obligado a seguir un esquema coarta la libertad a la hora de escribir. Siento un gran respeto por los escritores y poetas que prestan especial cuidado a a seguir patrones de métrica.


—Además de poeta, es usted fotógrafa ¿Son sus poesías una forma de encerrar la imagen, y las fotos una voz en relieve?
—Sí, la fotografía también es poesía en movimiento, una forma aún más cercana a trasmitir una idea, un color, un sentimiento, la imagen es inmediata y por tanto responde a las mismas necesidades.

—¿Qué opinión le merece la situación de la cultura española contemporánea?

—A pesar de las excepciones, no creo se se esté cuidando la cultura ni que ahora mismo sea un valor en alza. Hay otras cosas a las que se presta más atención y en ese sentido siento una gran tristeza. Un país que no cuida su cultura, que no alienta a los jóvenes a que sean creativos, que no subvenciona la cultura para que sea accesible a todos, es un país que se empobrece, independientemente de lo que digan las cifras de su producto interior bruto. He pasado tres años viviendo en La India, país con muchas contradicciones, pero donde las manifestaciones culturales son gratuitas y accesibles, sin importar origen ni condición.


—¿Cuáles son sus poetas "fundamentales"

—Luis Cernuda, Ángel González, Robert Frost, Sylvia Plath, J. A. Goytisolo y Pedro Salinas. Actualmente en España me gusta mucho Esther Ramón y Nuño Aguirre.


 MONDAY MORNING

A veces amar no es suficiente.
Se dice: «Te amo»,
y el dolor de no rozar un cuerpo emerge
de la nada: olvido matutino.

Otras veces uno recorre los espacios
entre estrellas que no vemos
y crea oscuridad: el brillo
partió por otros caminos,
quiso escapar del abismo mental:
(no sabe) no hay distancia.

Atracción:
la avispa, en su devenir, obtuvo su premio:
ser tu orquídea para crear eternidad
(en la fugaz estampa de un cometa surgido de un
village cualquiera
mi amor se expande).

PALOMA SERRA ROBLES:
Licenciada en Derecho por la Universidad de Oviedo en 1999, diplomada en Estudios Europeos por la Universidad de Toulouse (Francia) en 2000, ingresó en la Carrera Diplomática en 2005.

Algunos de sus poemas fueron publicados en la antología de poetas diplomáticos, Rimas cifradas, Segunda antología de poetas Diplomáticos (s. XX y XXI). Ed. Dossoles. Burgos, 2012.


Su primer poemario, FAROL FUNDO ( poemas de Cabo Verde) en edición bilingüe español-portugués lo publicó la Ed. Chiado. Lisboa, febrero de 2014.


Ha vivido en Francia, Costa de Marfil, Cabo Verde y Nueva Delhi (India). Actualmente reside en Madrid. 


Más información:
 http://www.cuadernosdelaberinto.com/Poesia/Dejar_Africa.html