Julián Ibáñez en traficantes de Sueños, 21 de febrero

El próximo sábado 21 de febrero la librería Traficantes de sueños (c/ Duque de Alba, 13 • Madrid) celebrará una sesión muy especial para los aficionados a la novela negra dentro del ciclo LOS SÁBADOS NEGROS. En esta ocasión contaremos con el escritor JULIÁN IBÁÑEZ en un coloquio-charla en donde los lectores podrán preguntar al maestro cara a cara sus secretos en el arte de la escritura. Nos hemos adelantado y le hemos sometido a este cuestionario para abrir boca:

 
—Bellón, el personaje de EL VIEJO MUERE, LA NIÑA VIVE es un  buscavidas que resuelve trapicheos a golpe de implicarse en asuntos turbios. ¿Es una nueva versión del detective privado, dado que en el entorno de España esa figura no es creíble?
—Exacto. Nunca me han convencido los detectives literarios españoles. Quizás porque un par de veces yo ejercí profesionalmente como detective y obtuve información de primera mano.

—Próximamente va a aparecen en las librerías su nueva novela TODAS LAS MUJERES SON PELIGROSAS. ¿Qué puede adelantarnos de este su nuevo libro, sigue con Bellón?
—Sí, sigue con Bellón. Es un personaje que todavía no he agotado. Por alguna misteriosa razón me siento muy cómodo con él. 

—¿Qué opina de la moda de lo políticamente correcto?
—¿Es una moda? En los USA hace mucho que se habló de eso. Lo de “afroamericanos”, etc. Me resulta un poco cursi.

—¿Considera la venganza un placer necesario?

—Supongo que sería mejor decir “un desahogo necesario”. Creo que después de la venganza viene el vacío

—¿Escribe de forma compulsiva? 
— Ahora no. Eso a los diecisiete años. Ahora más bien me arrastro por la página en blanco.

—¿Cómo se describiría a sí mismo?

— Yo soy Bellón. Dos palmos más bajo y con gafas. 

—¿Un deseo no cumplido?
— Ser como Bellón