Entrevista a Virginia Cantó por MUJERES EN LA HISTORIA 2 (M.A.R. Editor)

P.- ¿De qué trata tu relato El verdadero despertar de la Bella Durmiente?
R.- El verdadero despertar de la Bella Durmiente es un relato que llevaba muchísimo tiempo queriendo escribir. Parafraseando el título del cuento de Ana María Matute, El verdadero final de la Bella Durmiente, revivo, entre el recuerdo y la ensoñación, el encuentro que, gracias a una profesora de literatura, tuve con Ana María Matute hacia los dieciséis o diecisiete años. Recuerdo cómo ella me contó una historia que poco tenía que ver con los cuentos de mi niñez, con un final no edulcorado e infinitamente más realista que el universo de princesas de organza que yo recordaba. Ella, -me dijo-, había crecido escuchando estos cuentos de la voz de abuela y yo, en este relato, juego con el recuerdo de aquel encuentro para entrelazar aquella historia que ella me contó con la de su propia autobiografía, e incluso la mía propia. Siempre desde ese yo literario que irremediablemente tanto puede (y a veces suele) decir de nosotros mismos.

P.-¿Por qué elegiste como personaje a Ana María Matute?
R.- Escogí a Ana María Matute por varias razones. En primer lugar porque considero que es una figura fundamental en la literatura española del siglo XX, con una voz y un universo propio que, desde una fantasía y una imaginación cargadas de lirismo, supo tocar el corazón (y la razón) de niños y mayores. También escogí a Ana María Matute porque, tal y como he dicho antes, llevaba muchos años sintiendo que le debía (y me debía) este relato. La conocí en un momento en el que mi ilusión por convertirme en escritora necesitaba de consejos y referentes. Ella lo fue. Tuvo la gran amabilidad de escucharme y aconsejarme y nunca podré olvidar aquella mañana cuyo recuerdo conservo hoy tanto en la memoria como en la imaginación. Y para terminar, porque en esta antología de mujeres en la Historia no podía faltar la voz de alguien que fue un ejemplo de superación, de lucha y de reivindicación de la mujer libre. 

P.-En tu opinión, la época que comienza en la Segunda Guerra Mundial y que llega hasta nuestros días ¿Ha sido la de mayores cambios sociales para la mujer? ¿Por qué?
R.- Creo que sí. En el siglo XIX se produjeron profundos cambios ideológicos, pero la visibilidad histórica de la mujer costó (y en ciertos aspectos aún sigue costando), varios decenios más. A partir de la II Guerra Mundial muchos de los derechos de las mujeres se materializaron y algunos cambios comenzaron a ser evidentes más allá de la reivindicación y del deseo. Se tomó verdadera conciencia de la importancia que tenía el hecho de que las mujeres asumieran un papel más activo en distintas facetas de la sociedad que anteriormente tenían vetadas. En España tuvimos que esperar hasta el 78 para conseguir recuperar muchos de los derechos perdidos tras la Guerra Civil, pero todo llegó. No obstante, considero necesario seguir persiguiendo día a día una total equiparación de derechos entre ambos sexos y una visibilidad histórica igualitaria, siempre, por supuesto, aunando fuerzas en una lucha común.

P.-La historia ha sido mayoritariamente escrita por hombres y son ellos quienes han elegido las mujeres relevantes. ¿Crees que es positivo que sean las mujeres las que decidan quiénes son sus modelos?
R.- Por supuesto, considero muy interesante y enriquecedor que las propias mujeres escojan sus modelos y referencias entre las de su género. Hoy día están surgiendo un gran número de estudios y antologías que dan, a mi juicio, buena cuenta de esto. Pero esta acción no es para nada excluyente. Creo que es positivo reivindicar una sociedad en la que hombres y mujeres trabajen juntos para escribir la Historia. 

P.-Respecto al resto de tu obra, ¿sueles escribir relatos o trabajas otros géneros? ¿Tienes algún libro publicado?

R.- El género con el que me siento más cómoda y con el que suelo trabajar habitualmente, es la poesía. He escrito algunos relatos, poquitos, pero la mayoría los he guardado para mí. Respecto a los libros publicados, en 2010 vieron la luz los poemarios Fe de erratas (Ed. Biblioteca Nueva) y Poemas para zurdos (Ed. Renacimiento), y en año 2013 Pasaporte renombrado (Ed. Huerga y Fierro)