República bananera USA, según Francisco Umbral

Nos encontramos con una frase perfecta del genial Francisco Umbral en un librito editado por Ediciones Irreverentes titulado República Bananera USA http://www.edicionesirreverentes.com/raraAvis/republica.htm “Hermosa, grande y pistolera América, te ha llegado el momento de desenterrar el hacha atómica de guerra y asesinar de nuevo a Toro Sentado, mientras los tramperos de Arkansas y los caballos de Arizona tiemblan de deicidios. América, América, la democracia más putrefaccionada y poderosa de la Tierra. Desde el asesinato de Lincoln al suicidio de Marilyn, no has dejado de ser un tejido de irlandeses borrachos, italianos mafiosos y negros zumbones. Todo eso vuelve ahora como un regüeldo del cielo. Atlántida equivocada, errata de Platón, América, eres una Lolita puteada.” Ahora vas y lo superas.

El poeta y pintor Julio Santiago nos acerca a TRATADOS, su nueva obra poliédrica

 Julio Santiago nos trae un nuevo volumen de su ya característica "mini-poesía" acompañada por sus  dibujos extra-realistas realizados a lápiz sobre la temática de cuerpos desnudos, siempre cuerpos bellos en armonía con el entorno y que plasman perfectamente el concepto plural de un poeta sin complejos, sin tapujos y en todos sus libros, sin ropa.
A Julio Santiago le gusta desnudarse, le gusta enseñar que el humor, el sinsentido o la virtud son facetas creativas con las que juega como si de un balón se tratara. 
La vida le ha enseñado que reir y crear son sinómos de estar vivo y el poeta extremeño no pierde ni un minuto de su tiempo en las cimas de la tristeza o en el campo negro de la depresión. 
Siempre bien rodeado, siempre querido, el regreso anual de Julio Santiago es esperado por todos los que le admiramos intensamente. 


En palabras de Mª PAZ DE BRAGANZA: Tratados es un conjunto de imágenes fragmentadas y mezcladas que nos hablan de la identidad del ser como consecuencia del medio. La desnudez vuelve a ser protagonista, símbolo de sinceridad y autenticidad, de la libertad de expresión como única forma de supervivencia. Julio Santiago depila la realidad para convertirla en sueño, dibuja el sueño para transformarlo en realidad. Siempre invitándonos a un emocionante y arriesgado juego, el de la disección de la Belleza personal como pasatiempo.






Acaba de llegar a las librerías su nuevo libro TRATADOS en donde combina poesía breve con dibujo ¿Se considera más poeta que pintor o al revés? ¿Qué es TRATADOS?
—Yo soy un Amante del arte, no me considero más una cosa que otra, hago lo que siento y deseo en cada momento, unas veces sale de forma literaria y otras de forma plástica. TRATADOS es un poemario donde la imagen física de los modelos dibujados se fusiona con la imagen poética de los textos. Es un libro que gira en torno a la identidad del ser, somos quienes somos gracias a la influencia del medio.

Tiene usted fama de poeta trasgresor, de juguetón o al menos de escritor de temática "picante". De hecho sus libros anteriores (Eyaculacciones, Wersículos. Poemas para el wc o Irotismos) tienen títulos más arriesgados. ¿Es TRATADOS un repliegue temático o una concesión a las buenas costumbres?
—Creo que "Tratados" sigue siendo arriesgado, tanto por su forma como por su esencia. Nada de "buenas costumbres". El título responde al proceso de fotocomposición que cincela nuestra forma de ser desde que nacemos hasta que morimos. "Tratados" es el tratamiento de nuestra imagen física, psíquica y emocional, no carente de humor y de crítica. Somos mamíferos y poco más...

Su poesía se centra básicamente en la desnudez, en las relaciones sexuales, en la idea de la pareja ¿Qué tiene de nuevo que decir sobre un tema al que ya se le ha dado tantas vueltas, cómo es el enfoque de Julio Santiago sobre estos asuntos?
—La visión de cada ser humano es siempre diferente, al menos debería serlo si es auténtica y sincera. Nos tenemos que desnudar frente al espejo para saber quiénes somos, aceptarnos y querernos. Saber que somos la persona más importante de nuestra propia vida. Una vez zanjado esto, hay que salir a interaccionar con el medio siendo libres y respetando la libertad de cada individuo. Yo intento predicar la libertad de expresión con el ejemplo cotidiano y con el arte.

Siempre le acompaña el buen humor, el toque cómico en los temas centrales de la existencia humana ¿Cómo logra esta paciencia, este saber estar literario?
—El mejor de los sentidos es el sentido del humor. Sin buen humor no se puede vivir. Aprendo cada día a reírme más y mejor de mí mismo y de todos los que me rodean. Es la única forma de digerir la cruda realidad. Nacemos, permanecemos un período de tiempo limitado y morimos. ¿No hay que reírse del sinsentido de este ciclo vital?
Precisamente, la gran diferencia entre un ser humano y otro es la capacidad de reírse. La risa es el cimiento de la felicidad.

¿Cómo ve el mundo cultural español actual? ¿Y el mundo editorial dado que usted nunca ha tenido problemas al encontrar editorial que le publicase?
—Soy realista pero optimista, que no es imposible. Pienso que el mundo cultural progresa adecuadamente en nuestro país, a pesar de la lucha de clases y del interés de unos cuantos por torpedear cualquier manifestación artística que sea analítica, crítica y reivindicativa. Yo he tenido buena experiencia con todas las editoriales con las que he firmado hasta ahora, pero he de confesar que existe un maltrato generalizado hacia los autores por parte de estas empresas. Los editores, salvando maravillosas excepciones, están más preocupados de la rentabilidad económica de un libro que de la obra en sí. Luego vemos lo que vemos en las librerías...

Hace unas semanas fue recibido en el Ateneo de Barcelona con gran éxito ¿Alguna diferencia entre el público catalán y el madrileño? ¿Cuál es su plaza preferida para sus recitales-show?
—No existe diferencia alguna entre el público madrileño y el catalán, aunque a muchos les pese y se empeñen en ello. Yo me encuentro bien en cualquier foro donde se respire buena educación y respeto.

¿A qué tiene vergüenza Julio Santiago? ¿Cómo se fragua esa seguridad que le caracteriza?
—Yo soy un sin-vergüenza. No tengo nada que ocultar. No padezco ni miedo ni vergüenza. Son enfermedades sociales que se cultivan en el seno familiar y en el colegio. Afortunadamente estoy inmunizado frente a ellas.
Estoy seguro de mí, aunque me equivoque infinidad de veces, porque me conozco, acepto y quiero como soy, éstas son las claves de mi supuesta seguridad.

Qué cambiaría de su vida?
—Nada especialmente, soy muy feliz conmigo y con las personas íntimas que me rodean y a las que rodeo.

¿Por qué se le hace necesaria la creación artística?
—Porque creo el mundo que necesito en cada momento. No me gusta todo lo que me rodea, habrá que re-crearlo, ¿no?



Presentación de TRATADOS en Madrid:
VIERNES, 30 de ENERO. 21:00 horas
Café Literario Libertad • c/ Libertad, 8. MADRID
Entrada gratuita hasta completar aforo

El autor: Julio Santiago
Miajadas (Cáceres), 1975.
A sus 40 años, nos vuelve a sorprender por su lucidez analítica y crítica. Es lo que desea y desea lo que es en cada uno de sus poemas y dibujos. Nos muestra un desnudo integral de su identidad, la del ser humano como consecuencia directa del entorno que le amamanta y educa hasta el final de sus días. Somos la síntesis genética y gestual de cuantos nos han precedido y rodean, asegura.

Nuestras vidas se cuentan por los cuerpos y rostros que habitamos y nos habitan, éste es el particular reloj de arena del autor. Otro placentero y original vuelo a la nada, hacia la rica miseria del ser.

Ha publicado los libros: Historia de Miajadas (Publi Sher, 1994), Poemas de amor para una reina destronada (M.E. Editores, 1996), Beso en verso (Edimat Libros, 1998), Risa bajo el ombligo (Vitruvio, 2000), Memoria de libertad (Vitruvio, 2002), Neruda desnuda (Vitruvio, 2003), El bostezo de la nuca (Vitruvio, 2004), De canela y verso (Vitruvio, 2006), Derecho de pasión. Inéditos de Gloria Fuertes (Cuadernos del Laberinto, 2008), Azul y azul (Cuadernos del Laberinto, 2009), Poesía depilada (Vitruvio, 2009), Mis amantes por partes (Cuadernos del Laberinto, 2010), Poesía depilada II (Vitruvio, 2011), Ulo Ago (Cuadernos del Laberinto, 2011), Irotismos (Monosabio/Ayuntamiento de Málaga, 2011), Rojo y Eva (Colección Julio Santiago/ Absurda Fábula, 2012), Wersículos. Poemas para el wc (Cuadernos del Laberinto, 2013) y Eyaculacciones (Cuadernos del Laberinto, 2014).

Ha colaborado en los libros: Lo que aprendí de Gloria Fuertes (Nostrum, 2000), de Pablo Méndez, El Quijote en el Café Gijón (IV Centenario, 2005), de José Bárcena, 55 años de la Tertulia Literaria Hispanoamericana Rafael Montesinos (Mar Futura, 2007), de Rafael Montesinos, Marisa Calvo y Rafael César Montesinos.

Ha sido incluido en las antologías: La voz y la escritura 2006 (SIAL, 2006), Los jueves poéticos II (Hiperión, 2007), Poesía Capital (SIAL, 2009), Erato bajo la piel del deseo (SIAL, 2010), Blanco nuclear (SIAL, 2011), Las mejores historias de amor (Pigmalión, 2012), Los mejores poemas de amor (Pigmalión, 2013), Amores infieles (Pigmalión, 2014).

Es autor de las colecciones de pintura: El Quijote en el Café Gijón. Homenaje a Miguel de Cervantes (Madrid, 2005), Derecho de Pasión. Homenaje a Gloria Fuertes (Madrid, 2008), Ausencia Presente. Homenaje a Rafael Alberti ( El Puerto de Santa María, 2009), Azul y azul. Homenaje a Enrique Valero y Mills Fox Edgerton (Madrid, 2009. Las Rozas, 2010), Generación del 98 y Antonio Machado (Madrid, 2009), Cien años con Miguel Hernández (Madrid, 2010), Mis amantes por partes (Madrid, 2010), Rojo y Eva (Madrid, 2012), Motivos maríntimos (Madrid, 2013), Retrathad@s (Madrid, 2014). 


Filósofos de las fantasías, artículo de Pedro Pujante

Al igual que en todas las parcelas o manifestaciones del arte y la cultura, las corrientes literarias, como un oleaje eléctrico y caprichoso, van y vienen sin que fácilmente podamos predecir el azaroso acontecer que les aguarda. En este vaivén a través del tiempo se desplaza una nave singular que, desde que se materializase allá por el siglo XX, todavía no ha abandonado su singladura por el cosmos literario. Nos referimos a la Ciencia Ficción (CIFI). Subgénero literario que podría calificarse de ficción o fantasía que incluye viajes en el tiempo, tecnologías imposibles o sofisticadas, exploración del futuro o personajes y ambientaciones extraterrestres.
Si bien es cierto que autores visionarios del siglo XIX, de la talla de Julio Verne o H.G. Wells, impulsaron el género hasta cotas astronómicas de popularidad y prestigio (aquél, a través de una disimulada alegoría político-social y éste con un marcado acento científico y especulativo) no sería hasta los años veinte cuando adquiriría el estatus de género en sí mismo. En 1926, aparece por primera vez el término ´Science Fiction´ en la revista Amazing Stories que publicaba Hugo Gernsback.
Pero si decidimos viajar en al pasado y rastrear los primeros gérmenes de esta literatura de especulación científica hallaremos precursores de este subgénero tan peculiar. En el siglo II Luciano de Samosata (Samosata, Siria, 125/181 d.C.) escribió un cuento titulado Historia verdadera en el que se detalla un disparatado viaje a la luna de un modo irónico y desenfadado pero que ya asienta lo que llegaría a ser una constante en la literatura fantástica: la preocupación por el mundo extraterrestre, los viajes estelares y descripciones de, en este caso, los selenitas y sus costumbres. Otro autor, abuelo de la CIFI, es Cyrano de Bergerac (París, 1619/Sannois, 1655) que en el siglo XVII firmó un extraño libro titulado L´autre monde (El otro mundo) en el que nos narra un viaje a la Luna y otro al Sol. En definitiva, y a pesar de su evidente intención de mostrar su filosofía materialista y hacer una crítica de su sociedad, no deja de ser un antecedente claro de la literatura de viajes espaciales.
La crítica, con respecto a las dos obras anteriores, se muestra dividida. Si bien a la luz de algunas teorías que consideran la CIFI como una literatura de anticipación con elementos principalmente científicos y plausibles, estos textos faltos de rigidez estarían fuera del espectro de la vertiente más pura del género. No obstante, sí que aplicando el término en un sentido más amplio y recogiendo todo aquel trabajo literario que contemple una ficción fantástica en la que otros mundos y seres son descritos o propuestos, estos proto-autores, junto a otros como Mary Shelley, podrían ser incluidos en la nómina de ´Maestros del género´.
Ya en el siglo XX la naturaleza dúctil del género en particular, y de la propia literatura en general, abrirá el camino a diferentes y variadas ramificaciones de otros subgéneros, tales como el steam-punk, cyberpunk o el diésel-punk, imposibles de abarcar en este artículo. Aparecerán los más dispares relatos fantásticos, la fantasía épica o de aventuras de toda índole que entremezclan elementos, técnicas narrativas o argumentos que difícilmente seríamos capaces de clasificar de un modo satisfactorio. Autores de prestigio como el soviético Zamiatin, los británicos George Orwell o Aldous Huxley, que se valieron de los mecanismos de la CIFI para dibujar un futuro regido por un racionalismo feroz; o escritores del mundo hispano como Bioy Casares que, en La invención de Morel narraba una historia de amor imposible aderezada con una tecnología fantástica, encumbraron la CIFI y le dieron el estatus de literatura de calidad. Otros autores propiamente de CIFI como Ray Bradbury, Philip K, Dick, Asimov o el gran Stanislaw Lem alcanzarían las cotas más vertiginosas de la literatura de CIFI, establecerían sus bases y asentarían los cánones de una literatura de Ciencia Ficción que todos conocemos hoy día.
En los años 70, debido a los avances de la época (el hombre pisa la Luna en el 69) o al éxito de películas como Star Trek o Star Wars, el género experimentaría un auge nunca antes visto. No solo en el más influyente mundo anglosajón. También en la entonces llamada URSS, en Japón o en España. En nuestro país el género se hace notar. Aparecen fanzines como Nueva Dimensión y autores de la talla de Domingo Santos, padre español de la CIFI y promotor de variados proyectos editoriales y literarios de ciencia ficción. Entre estos proyectos se hallan varias antologías de autores españoles, hoy día, tristemente olvidados, como Sebastián Martínez o Ángel Torres Quesada cuyos relatos y novelas son pequeñas joyas y paradigmas de una literatura que se ha desarrollado al margen del stablishment. De hecho, no conozco autor de ciencia ficción que se halla alzado con el Cervantes, el Nobel (a excepción de Doris Lessing, quien firmó al menos una novela de este género) o el Goncourt. Bien es cierto que hay premios específicos para obras de CIFI, terror o fantasía, pero no encuentro razones para que autores como Ray Bradbury o Stanislaw Lem no hayan recibido un reconocimiento internacional más allá del género en el que se inscriben de forma reduccionista sus complejos artefactos literarios.
Al comienzo de este artículo señalábamos que la ciencia ficción oscila en el pendular imprevisible de la historia de la literatura. Y hoy día se aprecia un ligero repunte en el interés del gran público por el consumo de historias de CIFI. Uno de los indicadores de este ´germinar´ se encuentra en las salas de cine y en la masiva producción de filmes que proliferan, tanto de gran calidad, como de marcado sesgo comercial y destinados a un público juvenil y de exigencia cuestionable
Futuristas entregas (muchas veces, precuelas) que recuperan las antiguas sagas de Star Trek o viejos títulos como la reciente revisión de Robocop; nuevas distopías cargadas de efectos especiales y protagonizadas por estrellas de Hollywood; subgéneros como la zombimanía que se entremezclan con la más pura fantasía futurista en apocalípticos escenarios de contaminaciones a escala mundial (recientemente Guerra Mundial Z o la ya clásica y tan revisada El último hombre vivo que tuvo su último remake en Soy leyenda, retomando el título original del prolífico Matheson). En definitiva, trazas del creciente interés por la ciencia ficción que está mostrando el público, un interés que de algún modo tiene su repercusión en el ámbito literario en un proceso de simbiosis en el que cine, literatura y videojuegos se retroalimentan a gran velocidad.
A esto hay que añadir el crepitar que se siente en los sellos editoriales: algunos como Dolmen que mantiene una línea en exclusiva para el cosmos de los zombies, y otras empresas más recientes como la nueva Oz Editorial, los sellos Omicron de Roca, Fantascy de Random House o Ediciones Irreverentes que se arriesga con la línea 2099 en un vigoroso intento de rescatar el espíritu pulp del pasado siglo así como el de las míticas revistas españolas pioneras, Nueva Dimensión, o la más reciente Scifiword.
La ciencia ficción ensancha cada vez más sus redes y se extiende por los meandros de la cultura, siempre porosa, hasta llegar a ser un elemento más de nuestro variopinto paisaje natural. Es mucho más que un género; es una filosofía puramente estética, que en cine y literatura ha sabido canalizar su espíritu visionario y especulativo. Una forma de entender y transformar la ficción, una manifestación de las inquietudes y preocupaciones humanas. Preocupaciones por el tiempo, por esos remotos limbos que son el futuro y el espacio exterior con todo lo que en ellos atisbamos: fantasías científicas, mundos alienígenas, viajes a épocas venideras o universos paralelos de los que la física cuántica ya parece hacerse eco hace tiempo y catalogar en su inventario de materias científicas.
En definitiva, la CIFI no es otra cosa que nuestra más sofisticada preocupación del hombre por el porvenir, una especulación filosófica y existencial que a través de un tratamiento estético, imaginativo y cultural ha cobrado la forma con la que hoy la conocemos. Y es que como afirmó Einstein al respecto de la investigación científica, «la imaginación es más importante que el conocimiento». Y no cabe duda de que la literatura de anticipación ha dado buenas pruebas de ello.
Es por lo tanto el escritor de este tipo de fantasmagorías un pensador, un filósofo que intuye fantasías e imágenes plausibles, que nos coloca frente al espejo tembloroso de lo desconocido, de lo que podría ocurrir (distopía), de lo que pudiera haber sido (ucronía) o simplemente que fabula sin otro propósito que el meramente estético pero que, no obstante, nos revela qué de extrañamiento hay en nosotros mismos en relación con el insólito mundo que nos envuelve. La literatura de ciencia ficción no es un subproducto que se ocupa de desentrañar entelequias infantiles del espacio exterior. Es una fuerza natural del más profundo pensamiento humano, que está en el imaginario colectivo de todos nosotros y, que al parecer, está más viva que nunca


Artículo de Pedro Pujante, publicado originalmente en La opinión de Murcia http://www.laopiniondemurcia.es/cultura-sociedad/2014/03/03/filosofos-fantasias/540384.html 

"El sueño de Nicolas Colberg", del guipuzcoano Miguel Usabiaga, obra ganadora del VII Premio Nacional de Novela Ciudad Ducal de Loeches

La novela El sueño de Nicolas Colberg, del escritor vasco -de San Sebastián- Miguel Usabiaga, es la obra ganadora del VII Premio Nacional de Novela Ciudad Ducal de Loeches, entre 130 novelas recibidas de 23 países. De este modo se une en el palmarés del premio convocado por Ediciones Irreverentes a autores como Francisco Nieva o Antonio Gómez Rufo. 
Las novelas finalistas han sido:
-El círculo de fuego, de Jesús Taboada Ferrer
-El eco de las palabras, de Teresa Galeote
-La esquina de Lucifer, de José Villacís
-Deguello, de Andoni Urcelai

La obra ganadora:
El sueño de Nicolas Colberg
Entre la novela de aprendizaje y el thriller político. Una relación entre un español y una joven polaca que se han conocido en un viaje, se continua en la búsqueda de un brigadista polaco que participó en la guerra civil y que está desaparecido, aparentemente muerto. En esa búsqueda ella se va a encontrar con misterios, sorpresas históricas, y graves peligros provocados por los residuos estalinistas dentro de los aparatos del estado polaco que van a poner su vida en juego. Es entonces cuando el chico acude en su rescate, convirtiéndose en un auténtico detective. La búsqueda del brigadista representa para el joven revolucionario, un ajuste de cuentas consigo, con sus certezas. En los rastros del brigadista aparecen con fuerza los lugares donde estuvo, donde combatió en defensa de la republica española.
El autor: Miguel Usabiaga
(San Sebastián, 1961)
Tras cursar estudios de arquitectura en Barcelona, regresó a San Sebastián para abrir el estudio profesional donde realiza su trabajo de arquitecto. Ha publicado cuatro obras. La última de ellas El alcalde de Florisdorf, sobre la guerra civil española y los presos del régimen franquista. Anteriormente aparecieron la novela El Caso Martana; un conjunto de relatos editados por el Foro de la Memoria Histórica; y La Joven Guardia. Es un hombre muy activo en los movimientos de recuperación de la memoria histórica y en actos de homenaje a la II República y quienes lucharon por defenderla.

La distribución de las 130 obras recibidas por países es: 70 novela de España
14 de Argentina
6 de Perú y Venezuela
4 de México, Alemania
3 de Colombia, Cuba
2 de Francia, EEUU, Bolivia, Chile, Portugal
1 de Holanda, Uruguay, Nicaragua, Suecia, Brasil, Panamá, Suiza, Italia, República Dominicana y Ecuador

 Palmarés del premio Ciudad Ducal de Loeches de Novela
I Ganador La mutación del primo mentiroso, de Francisco Nieva
II Ganador El señor de Cheshire, de Antonio Gómez Rufo
III Ganador Círculo Concéntricos, de Carmen Matutes
IV Ganador Los amantes del hotel Tirana, de Pedro Antonio Curto
V Ganador La rebelión de los vagabundos, de Antonio López Alonso
VI Ganador Siete paraguas al sol, Manuel Cortés Blanco

VII Ganador El sueño de Nicolas Colberg, Miguel Usabiaga

Presentación en FNAC SEVILLA del ensayo FRANQUISMO Y SOCIEDAD (Ediciones Irreverentes) de la abogada jerezana Aurelia María Romero Coloma

Mañana miércoles, 21 de enero, en FNAC, Avenida de la Constitución, 8, Sevilla, a las 19 h.

Ediciones Irreverentes presenta el libro ganador del V Premio rara Avis de Ensayo, Franquismo y sociedad, de la abogada jerezana Aurelia María Romero Coloma, mañana miércoles, 21 de enero, en FNAC Sevilla, Av. De la Constitución 8. Presentará el libro el escritor sevillano José Luis Ordóñez.
            Se presta especial atención al papel social, cultural y político de la mujer durante el franquismo y a la influencia de la moral impuesta por la Iglesia Católica. Comenzando por la situación de la mujer en la Segunda República Española, se revisa la historia de una feroz represión, la ideología del régimen franquista y su relación con distintos regímenes totalitarios, la Iglesia como poder en el franquismo y su influencia en las relaciones amorosas y la sexualidad, los cambios desde el Concilio Vaticano II y el desarrollo social y económico de los años sesenta y setenta. La autora se basa en la legislación civil y penal en el franquismo, las normas jurídicas del régimen, y su influencia sobre la situación de la mujer durante la dictadura, con una revisión del ideario de la Falange en relación con la educación de la mujer y el papel de la Sección Femenina y sus actividades. De este análisis, la autora llega a conclusiones preocupantes, como el parecido de la situación de la mujer en la España de la dictadura nacionalcatolicista con la situación padecida por las mujeres afganas bajo el régimen fundamentalista de los talibanes.
            La autora informa especialmente del marco legal que sufre la mujer “Estudio las diversas facetas y aspectos que compusieron el espectro político-social de la España de Franco haciendo especial hincapié en dos cuestiones: la vida cultural de aquella época y la situación de la mujer, que se vio forzada a vivir en un ámbito dominado por el machismo imperante, y que la condujo directamente a las tareas de ama de casa, esposa y madre, sin atender a su valía intelectual. Mientras en el mundo combativo republicano, se estableció como prioridad el acceso a la cultura de la mujer en el franquismo se la reduce a ama de casa. El hombre es músculo y cerebro; la mujer es vagina y matriz. Se trata de perpetuar la concepción cristiana y tradicional de la Nueva España. La Ley de Ayuda Familiar franquista determinará que la mujer casada pierda su derecho a percibir el plus familiar si trabaja fuera del hogar. Se demoniza el baile agarrado y la exhibición del cuerpo femenino en las playas. Cuando la mujer acude a un templo, debe hacerlo con el máximo recato, vistiendo falta por debajo de las rodillas, medias, velo en la cabeza y mangas largas.”
            Aurelia María Romero Coloma explica casos de represión contra la mujer singularmente duros “El repertorio de atrocidades cometidas en nombre de Dios y de la Religión Católica fue extenso y variado. A Amparo Barayón, esposa del escritor Ramón J. Sender, detenida cuando protestaba por el asesinato de su hermano Antonio, le arrebataron a su hija, de seis meses, de los brazos, diciéndole que los rojos no tienen derecho a criar hijos”.
            También trata del apoyo de la Iglesia Católica al Franquismo, “Hay evidentes testimonios de la adhesión incondicional de la Iglesia Católica al Régimen franquista que se pueden comprobar a través de las numerosas fotografías de la época. Vemos a Arzobispos, Obispos y Cardenales en actitud de caluroso brazo en alto, junto a los militares sublevados. Es obvio que el mensaje cristiano, del que los Prelados hacían gala ante el pueblo, se había desvirtuado totalmente y, en su lugar, lo que quedaba era la profanación del espíritu evangélico y de los postulados cristianos. E igualmente grave, la Ley de Responsabilidades Políticas convirtió a los curas en investigadores del pasado ideológico y político de los ciudadanos, en colaboradores del aparato judicial”. 

Aurelia María Romero Coloma
(Jerez de la Frontera, Cádiz). Doctora en Derecho y en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla. Académica de Ciencias, Artes y Letras de la Real Academia de San Dionisio.
            Ha publicado más de treinta y cinco monografías jurídicas y más de cien artículos sobre temas de su especialidad. Es ganadora del Premio José Corrales, de la Asociación Española de Abogados de Familia, del Premio de Investigación Histórica "Ramón Martín Cartaya" (Sevilla), y del Premio Investigación Histórica Fundación Francisco Montero Galvache (Sevilla). Ha publicado libros como Las libertades de expresión e información y sus límites, Goya el ocaso de los sueños, Velázquez la magia del espejo y La medicina ante los derechos del paciente, entre otros. 

Presentación en FNAC SEVILLA del libro de ciencia ficción “Viajero de todos los mundos”, (Ediciones Irreverentes) del granadino Francisco José Segovia Ramos

Martes, 20 de enero, en FNAC, Avenida de la Constitución, 8, Sevilla, a las 19 h.

Ediciones Irreverentes presenta el libro ganador del I Premio Micromegas de Relatos de Ciencia Ficción, Viajero de todos los mundos, del granadino Francisco José Segovia Ramos, mañana martes, 20 de enero, en FNAC Sevilla, Av. De la Constitución 8. Presentará el libro el escritor sevillano José Luis Ordóñez.

Los relatos recogidos en Viajero de todos los mundos -libro con el que Francisco José Segovia Ramos ganó el I Premio Micromegas de Ciencia Ficción- son una metáfora del espíritu de conocimiento del ser humano. El ansia de ir más allá de lo rutinario nos lleva a descubrir todos los futuros posibles, e incluso a vislumbrar qué pasados alternativos perdimos al tomar una decisión como raza.

Además de ser un homenaje a autores como Asimov, Clarke, Philip K. Dick, Stanislaw Lem o Bradbury, estos relatos giran alrededor de las eternas inquietudes humanas -el amor, la vida y la muerte-, enmarcadas en las constantes preguntas de ¿quiénes somos?, ¿a dónde vamos? ¿de dónde venimos?, que la ciencia intenta responder, aunque, como sucede en estos relatos, abriendo más interrogantes. Segovia Ramos crea mundos novedosos que nos llevan a encontrarnos con lo más profundo de nosotros mismos, y presentes alternativos y futuros próximos tan inquietantes como reconocibles.

El autor trata con agudeza los aspectos tecnológicos que puedan desarrollarse en próximas generaciones, pero siempre situados en un entorno social que no nos parece tan lejano ni imposible. A pesar de los robots, de las máquinas bélicas de destrucción masiva, de los invasores de otros mundos, de los cerebros positrónicos, o de las máquinas increíbles, Viajero de todos los mundos rezuma una ácida y cruda crítica de nuestra sociedad.

            Afirma el autor sobre su visión del futuro: En Viajero de todos los mundos también hay relatos con un tono pesimista aunque, debo reconocerlo, no son mayoría. Como ya he indicado en alguna otra entrevista, o cambiamos el sistema económico, político y social o la alternativa es el caos. Esto mismo lo manifestó el gran Clarke en algunas conferencias, y también lo plasmó en novelas como Rama, donde argumentaba que una civilización extraterrestre muy avanzada debería basarse una sociedad de carácter marcadamente socialista. Pero un socialismo de “verdad”, no como el que nos han vendido en las últimas décadas.

     En cuanto a la importancia de haber ganado el Premio Micromegas de relato, afirma: “Cuando se convocó el premio que mencionas tuve la oportunidad de retomar algunos relatos de ciencia ficción que tenía inacabados, así como retocar otros que había publicado en formato digital, sin mucha publicidad, por cierto. El conjunto formaba –en mi modesta opinión- una obra coherente, compacta e interesante, y lo consideré adecuado para enviar al certamen, con la suerte de ganarlo. Ese premio, y la edición de la obra me han motivado a seguir trabajando el género, y también me han abierto muchas puertas en el mundo literario, lo que ya es un pequeño éxito para cualquier escritor que esté iniciando su carrera”. 

El autor: Francisco José Segovia Ramos

(Granada, 1962) Licenciado en Derecho y colaborador habitual de diversos medios de comunicación. Ha publicado el libro de relatos Lo que cuentan las sombras, la novela El Aniversario y recientemente Los sueños muertos (Finalista del Premio Ciudad de Utrera). Ha participado en antologías como 2099, 2099-b, Praga, Microantología del microrrelato III, Los mejores terrores en relatos, Cachitos de Amor, Bocados Sabrosos, Amigos para siempre, Cuentos alígeros y Relatos bajo el puente.

Pangea, novela de ciencia ficción de Adrián Tejeda


El Nuevo Orden es ya una realidad: la metamorfosis social ha finalizado, y por ende el fin de la génesis de la sociedad más eficiente en la explotación del Locker que jamás haya existido. Como consecuencia de ello, los seres deficitarios, los restos de las culturas imperfectas de épocas pasadas, son ya un vago recuerdo del que casi nadie habla, que las castas dominantes del nuevo sistema han tratado de silenciar y exterminar. No obstante, un hallazgo inesperado puede llevar al traste con todo este plan: los manuscritos de Pangea, la prueba gráfica que delata la verdad de ese grupo demonizado, y que uno de los miembros de la clase productora de este nuevo orden social (el ciudadano K) va a dar a conocer.

            Se enfrentan realidades de dos mundos aparentemente coetáneos: en uno la necesidad del Locker, el recurso básico de la sociedad diseñada al amparo del Nuevo Orden y que hace que todo gire en torno a la optimización en los métodos de obtención del ansiado recurso, incluyendo una organización social totalmente despiadada e injusta. Del otro lado, una civilización ancestral cuyas normas únicamente contemplan el desarrollo del Eanna, el concepto del SER humano que ellos disponen. Dicho pueblo ha permanecido oculto desde hace milenios aunque nuestro protagonista está convencido de su existencia y no duda en embarcarse en un viaje sin retorno hacia el país entre los dos ríos, en un intento de encontrar respuestas a sus dudas infinitas. 

El autor: ADRIÁN TEJEDA CANO
(San Vicente de Alcántara, Badajoz. 1979)
 
Biólogo de formación, ejerce como profesor de Secundaria. Pangea es la obra finalista del concurso 451 de Novela de Ciencia Ficción, en la que muestra sus influencias de Tomás Moro, Tomasso Campanella, George Orwell, Aldous Huxley, Philip K. Dick, H.P. Lovecraft o Ray Bradbury.
 
ISBN: 978-84-16107-29-2 •  174 páginas •  PVP:14€
Más información en la web de Ediciones Irreverentes http://www.edicionesirreverentes.com/2099/Pangea.htm

El escritor colombiano Nelson Verástegui, ganador del IX Premio Internacional Vivendia-Villiers

El escritor colombiano afincado en la ciudad francesa de Ferney-Voltaire Nelson Verástegui es el ganador del IX Premio Internacional Vivendia-Villiers de relato, convocado por Ediciones Irreverentes, con su libro de relatos El ojo de la cerradura, entre 123 obras participantes de XX países. El accésit ha correspondido a la escritora salmantina afincada en Valladolid Ángela Hernández Benito, por su obra Equipaje de amor para el silencio.


GANADOR: El autor: Nelson Verástegui
Nelson Verástegui (Bogotá, Colombia, 1954). Llegó a Europa con una beca del Gobierno Francés para estudios de postgrado que terminó en 1982 en Grenoble especializándose en tratamiento automático de lenguas naturales. Vive en Ferney–Voltaire, cerca de Ginebra, Suiza, donde trabaja como funcionario internacional desde 1988. Con su anterior libro Las seis y una noches fue accésit del IV Premio Vivendia de relato. Además, ha publicado la novela El baúl de Napoleón.
La obra:
El autor explora en sus relatos el mundo, con lenguaje vanguardista, poniéndose él mismo en la piel de personajes que viven situaciones extrañas, inexplicables, para llevar al lector a cuestionarse a sí mismo reflexionando después de cada relato además de sorprenderlo con los desenlaces. Los temas: amor, misterio, psiquis, sucesos insólitos, humor, tecnología, muerte, odio, sueños, futuro, infancia, amistad, el arte o la escritura.
 
ACCÉSIT: La autora: Ángela Hernández Benito
Ángel Hernández Benito (Gogajo, Salamanda) vive en Valladolid. De formación pedagógica y humanista fue directora del Colegio vallisoletano Padre Damián y en la actualidad es directora de la Casa Museo de Zorrilla. Ha ganado una treintena de premios literarios. Entre sus libros publicado aparecen las novelas: La babuschka, Pelitre insecticida para chinches, Un cero a la izquierda y Vendetta, así como diversos poemarios.
La obra: En Equipaje de amor para el silencio encontramos relatos intimistas, de estructura y estilo clásico, con temas aparentemente cercanos, entre ellos el desamor. En estos últimos relatos es donde encontramos una mayor dosis de ironía, algo que aparece habitualmente a lo largo de la obra.

Recepción de obras en el IX Premio Vivendia-Villiers de relato, por países
España 68 originales
Argentina 12
México 9
Colombia 8
5 originales de Uruguay y Cuba
3 originales de Perú
2 originales de Ecuador, Chile y Alemania 2
1 original de Venezuela, El Salvador, Bolivia, Holanda, Honduras, Polonia y EEUU
Más información en la web de Ediciones Irreverentes