Regresan "LOS VIEJOS PAPELES", de David G. Panadero



Con la ocasión de la presentación el próximo jueves de la novela negra "Los viejos papeles", de David G. Panadero hemos entrevistado al autor, quien de primera mano nos ha contado los secretos de su escritura.
 —¿Cómo surge la idea de esta segunda edición revisada de “Los viejos papeles”, qué va a encontrar el lector bajo este título?
La idea surge en una conversación con Carlos, director de la colección Estrella Negra, y Alicia, editora del sello. Coincido con ellos en actos culturales, y también los organizamos juntos. Y nos gusta charlar en bares de ambiente selecto. Cuando hablamos de colaborar les pedí que leyeran mi novela y la conclusión lógica de todo ello es esta edición.
Los viejos papeles es, como dijo un amigo, un western que desemboca en la tristeza. Es decir, una novela negra protagonizada por gente corriente pero a su manera leales e insobornables. Gente que por su exagerado idealismo está fuera de tiempo y fuera de lugar. Y ni con esas tiran la toalla.
“Los viejos papeles” es un homenaje a las revistas de kiosko, las revistas de “a duro”. ¿Es también un homenaje al pasado?
Fíjate, yo mismo como lector utilizo la literatura como vínculo y evocación del pasado. Las novelas de kiosko, con su despampanante humildad, con su desarmante ingenuidad, son un testigo de primera de una época, una forma de vivir. Me interesa recuperar ese legado sin humor ni nostalgia, con toda la dureza que tenían las historias de aquellos que escribían de sol a sol, escondidos bajo un seudónimo. Me gusta mirar al pasado siempre y cuando en esa mirada no haya simplificación o nostalgia complaciente.
El libro está dedicado a su madre, sin embargo en la primera línea se la carga. ¿Cómo es eso?
 Se me ocurrió el argumento de Los viejos papeles saliendo de casa de mi amigo Carlos Pérez Merinero. Pensaba que en términos de ficción, la amistad entre maestro y discípulo daba juego. Sobre todo si consideramos todas las zonas de sombra del maestro y la sugestión e imaginación del discípulo, que puede redescubrir acontecimientos enterrados del pasado. Muertes que no interesaron a nadie. Escribí la novela durante los últimos meses de vida de mi madre. Y como en las buenas conversaciones, lo verdaderamente importante salió a relucir, se quiera o no. De forma que al final, con el tiempo, me doy cuenta de que hablaba más de mi madre, o en un sentido metafórico, de la madre. Y que esos enigmas del pasado eran un pretexto para rendir homenaje a una mujer sufrida, fuerte y luchadora como lo fue mi madre.
Puede decirse que “Los viejos papeles” es una novela negra  poco ortodoxa en donde los sentimientos juegan una de las partidas principales. ¿Es usted un gran sentimental?
Soy un gran sentimental. Claro. Muy observador, bastante obsesivo y con capacidad de análisis. También tengo mi punto de mal humor, pero te recomiendo que no intentes buscarlo, que lo dejes estar… Pero sí, básicamente al final, siempre me dejo llevar por alguna pequeña pasión. De lo contrario, si algo no me motiva o no me sale de las tripas, seguramente lo abandono a mitad de camino.
Aparte de escritor, es usted el director de la revista “Prótesis” especializada en novela negra. ¿Cómo acogen los lectores estas revistas tan especializdas? ¿Goza de buena salud en España este género?
Tanto lectores como editores y gestores culturales de todo tipo han recibido siempre muy bien Prótesis, la revista. Sobre todo porque somos pioneros. Llevamos ahí desde 2002. Y les suele interesar el diálogo que creamos, ya que el tiempo nos ha convertido, tanto a mí como a mis amigos y colaboradores, en especialistas.
En España llevamos viviendo un boom de la novela negra desde hace más de diez años. Hay buenos escritores y buenos foros. También se encuentran trabajos mejorables. Pero el mero interés por el género, al margen de un debate sobre calidades, demuestra, al menos a mi parecer, que los puntos de vista marginales y los fenómenos extremos, que antes solo comprendíamos y aceptábamos, incluso disfrutábamos, una minoría, ahora resultan interesantes para casi cualquiera. La gente se ha familiarizado con el crimen y las conspiraciones políticas. Así que seguramente es nuestro momento.
Recomiéndenos autores del género españoles.
Mis autores favoritos son los de la Transición. Andreu Martín, Jaume Fuster, Francisco González Ledesma, Carlos Pérez Merinero… También el veterano Francisco García Pavón. Si tengo que citar a alguien de ahora, es Óscar Urra sin lugar a dudas el que más me interesa.

"Los viejos papeles", de David G. Panadero

El pasado es como un perro rabioso.
Arturo Iglesias es un joven periodista que, como la mayoría, tiene una vida laboral marcada por la inestabilidad. La reciente muerte de su madre supone un cambio radical en su vida, una especie de liberación que le mueve a emprender su proyecto más personal: un gran reportaje sobre las novelas de bolsillo en los tiempos de Franco.
Eso le lleva a conocer al viejo escritor Mateo Duque, autor de decenas de novelas «de a duro» bajo el pseudónimo de Matt Duke. El pasado se disfraza de casualidad para reunir a estos hombres que, poco a poco, van descubriendo que algo les une: un suceso acaecido años atrás, en los tiempos oscuros. Y desde ese pasado, la traición y la muerte avanzan de la mano hasta alcanzar el presente.
Con un estilo intimista y una prosa directa, el autor combina el mundo interior de los protagonistas con un código de honor insobornable, y nos presenta unos personajes que caen víctimas de sus ideales.
Aprovechando sus extensos e intensos conocimientos de la novela popular española, David G. Panadero nos ofrece una mirada nostálgica pero nada complaciente al mundillo de las novelas de kiosco. Como telón de fondo, el Madrid de tiempos de Franco, los sindicatos y los intentos de convocar una huelga general… Ideales fracasados que arrastran a sus personajes sin remedio.

«Los viejos papeles» es la combinación definitiva de Dino Buzzatti y las películas de Sergio Leone. (LUIS DE LUIS)

«Los viejos papeles» es la novela pulp de los sentimientos. (JUAN SALVADOR LÓPEZ• Estudio en Escarlata)


Más información: 
Editorial Cuadernos del Laberinto. Colección ESTRELLA NEGRA, Nº15
128 páginas • I.S.B.N:978-84-945530-2-8 • 16€