Carlos IV y Fernando VII fueron unos personajes lamentabilísimos, de lo más negado que ha tenido la historia de España


Pregunta: Germán Díez, que ya ha publicado 3 novelas en M.A.R Editor, nos sorprende ahora con este premio Alexandre Dumas, ¿cómo te surgió la primera idea para empezar a escribir la novela?
Respuesta: La idea de ¡Los reyes nos han vendido! partió del cuadro de Goya Los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío, en concreto del Hombre de la camisa blanca que está a punto de ser fusilado. El cuadro me impresionó tanto que saqué de él al hombre de la camisa blanca y le convertí en protagonista de mi novela, le rescaté para darle vida, los días 2 y 3 de mayo de 1808, y convertirle en un madrileño más en su oposición contra los franceses. Es un héroe anónimo, que es lo que yo quiero destacar en mi novela, los héroes anónimos que hacen la historia.
P: ¿Cómo has estructurado la trama de la novela?
R.: ¡Los reyes nos han vendido! es una novela sobre la Guerra de la Independencia y la he estructurado en tres partes, que abarcan todo el conflicto bélico: la primera desde el tratado de Fonteneblleau hasta el levantamiento  de los madrileños contra los franceses, la segunda, el 2 y el 3 de mayo, y la tercera la rebelión del resto de España.
P: A simple vista es un relato donde aflora el heroísmo, la valentía y también la desolación.
R: En efecto. Sin embargo en las páginas de la novela se deslizan diálogos cargados de ironía y humor, dentro de la tristeza y desolación que los protagonistas (El hombre de la camisa blanca y El cojo de la Puerta del Sol) están viviendo en esos momentos.
P: ¿Cómo tratas la participación de los castellanos-leoneses y en concreto de los vallisoletanos en la guerra contra Napoleón?
R: La participación empieza el 31 de mayo de 1808 con la concentración en las calles y plazas de Valladolid de una muchedumbre de paisanos y soldados al grito de ¡Viva Fernando VII! Frente a la casa consistorial exigieron la entrega de armas para combatir al invasor. El levantamiento se produjo al día siguiente comandado por el general Gregorio García de la Cuesta. Hechos importantes fueron el 14 de julio en la batalla de Moclín en Rioseco los franceses derrotaron a las tropas de Castilla y Galicia  y decisivo el 22 de julio de 1812 cuando se produjo una importante victoria española en la Batalla de los Arapiles (Salamanca).
P: Los Borbones, Carlos IV y Fernando VII quedan fatal en tu novela, no por tus opiniones, sino por los hechos
R: Carlos IV y Fernando VII fueron unos personajes lamentabilísimos, de lo más negado que ha tenido la historia de España, unos totales inútiles que permitieron la invasión de Napoleón, por culpa de ellos Madrid vivió el 2 y 3 de mayo de 1808 los días más aciagos", pero no sólo Madrid, toda España sufrió la muerte y la destrucción por su culpa. De mi libro se desprende que es una tristeza para un país no tener a nadie en quien creer.
P: ¿Qué papel desempeñan los guerrilleros en la lucha contra el ejército francés?
R: Un papel destacado. Influyeron mucho en la derrota definitiva de los franceses, nuestros guerrilleros, encabezados por El Empecinado (Castrillo de Duero), el Cura Merino (Villoviado, Burgos), Julián Sánchez <>, entre otros. Napoleón era buen estratega, pero no sabía combatir las escaramuzas y las guerrillas, desconocía por qué lado y en qué momento iba a ser sorprendido su ejército.
P: ¿Cuál crees que es tu aportación más decisiva en la novela?
R: Sin duda la unión entre pintura y literatura, los cuadros de Goya sobre los desastres de la guerra me han aportado mucha riqueza en la creación. Escribir una novela histórica implica una amplia documentación, investigar mucho para escribir poco. Si yo pongo en la novela que los ricos bebían vino de Arganda, considerado como divino, es porque me he vino documentado. ¿Qué bebían los pobres y los borrachines? Vino aloquete resultante de la mezcla  de uvas blancas y tintas. Era un vino cabezón.  He pretendido con mi novela destacar la importancia histórica de los héroes anónimos, los héroes callados que hacen la historia, aunque no aparezcan en los libros.
P: ¿Qué te ha aportado el premio de novela Alexandre Dumas?

R: Aparte de ser un acicate, un estímulo, de animarme a seguir escribiendo, me ha aportado difusión, mucha difusión en la prensa, en las emisoras de radio, en las redes sociales... No es lo mismo ganar el Tour, que quedar el 2º o el 3º, aunque suban al podium. El trabajo de selección de obras y de difusión de M.A.R. Editor es extraordinario y sus premios tienen una gran respetabilidad.

Fotografía, presentación del libro en Urueña.
Todo sobre el libro en la web de M.A.R. Editor

Sexto Continente 175, RNE. Ayudamos a los más jóvenes a amar la literatura. El mejor cómic y novela juvenil para las fiestas navideñas


En Sexto Continente, el café literario de Radio Exterior de España, presentado y dirigido por Miguel Ángel de Rus, nos adelantamos al año nuevo y a la llegada de los Magos de Oriente, que según Juan Pablo II, en su libro «La infancia de Jesús», provenían de Tartessos, una región que se situaba entre Huelva, Cádiz y Sevilla. Así que, queridas superpotencias que os dedicáis a poner muros que os separen de otros países, os fastidiáis: los Reyes Magos eran muy españoles.
¿Por qué nos adelantamos? Porque vamos a dar ideas a sus majestades para que regalen buenos libros juveniles e infantiles, cómic, novela y cuentos.
Empezamos con el héroe español que defendió Cartagena de Indias (hoy departamento de Bolívar, Colombia) ante los ataques de la armada inglesa; Blas de Lezo, un tipo cojo, manco y al que le faltaba un ojo, pero que mataba invasores que daba gusto. Ya quisieran los héroes de la Márvel ser la mitad de héroes que él. Hablamos con Gloria Cuenca, ilustradora de “Blas de Lezo y la defensa de Cartagena de Indias”.
Seguimos con piratas y gente de mal vivir en los mares, porque José Luis Munuera nos habla de una saga de cómics que hará época, Los Campbell, concretamente de los dos primeros libros: “Inferno” y “El temible pirata Morgan”. Y como los tiempos cambian, en estos volúmenes, la chicas son guerreras y tienen un papel importante.
Seguimos con libros de la editorial Dibbuks, Luis Bustos nos trae a un genio del mal, Zorgo, un tipo de planes descabellados, tochorrobots gigantes, armas sofisticadas, dispuesto a arrasar ciudades y conquistar el mundo; un Gran Estadista, vamos; se trata de “Las aventuras de Zorgo” y nos lo cuenta su autor.

Y ya que estamos bélicos, hablamos con Javier Fernández Jiménez de su libro “Malditaguerra”, una recopilación de textos escritos durante años en la que se  recogen poemas, microrrelatos y cuentos con un tema central: la Guerra y sus consecuencias. Uno de los cuentos es “¿Tú me habrías disparado?” El primer relato premiado del autor, una mirada socarrona y juguetona sobre la Guerra Civil Española.
Y como tenemos en el estudio a Javier, que es un gran experto en el tema, nos recomienda dos cómics de calidad, “Cervantes, la ensoñación del genio”, de Gol, y “Solo” de Óscar Martín, (supervivencia en un mundo desolado). Ni un niño ni un adolescente sin libro, aquí tienes grandes recomendaciones,. No hay excusas. Tú siembras y labras su futuro.
Además presentamos el XVI Premio Sexto Continente de Monólogo de humor. Tema Autoficción, cuyas bases tienes en http://bit.ly/2AIl8Gb
Puedes escucharlo en directo, el 30/12/17 de 13,05h a 14h (hora peninsular española) en http://www.rtve.es/radio/radio-exterior/
Y tienes los archivos de sonido del programa en  http://www.rtve.es/alacarta/audios/sexto-continente/ 

Los "Recuerdos políticos" de Antonio de Oyarzábal




Estos Recuerdos políticos de Antonio de Oyarzábal (editorial Cuadernos del Laberinto) recorren la trayectoria profesional y política del diplomático español desde sus comienzos en el Gabinete Técnico del Ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Castiella, hasta sus recuerdos como embajador en Tokio, Copenhague y Washington (durante el segundo mandato del Presidente Clinton).

Oyarzábal vivió en primera persona los últimos años del Franquismo y los primeros pasos del nuevo Rey Juan Carlos: un tiempo lleno de expectativas pero también de temores. Además participó en las facetas más activas y comprometidas de la Transición, una época de luces y sombras, caracterizada por los cambios hacia la democracia de Adolfo Suárez en contraste con los «años de plomo» de ETA, que Oyarzábal vivio de cerca como Gobernador Civil de Guipúzcoa entre 1977 y 1979.

Adolf Hitler, Francisco Franco, Juan Carlos I, Richard Nixon, Bill Clinton... son algunos de los personajes que aparecen en este libro y que pueblan los Recuerdos políticos de este auténtico protagonista privilegiado de nuestra historia reciente.



El embajador Antonio de Oyarzábal durante la entrevista a RNE


—Acaba de llegar a las librerías de toda España su libro “Recuerdos políticos”. ¿Qué va a encontrarse el lector bajo este título generalista.
Un relato de cuanto he vivido en primera persona a lo largo de un periodo tan apasionante como el que ha transformado radicalmente tanto nuestro país como nuestro entorno. Una referencia histórica centrada en mis casi cuarenta años de actividad en el Servicio Exterior, que arranca en una España aún marginada, ausente de los intensos esfuerzos que el llamado Mundo Occidental efectuaba entonces para crear un nuevo Orden Internacional, y que concluye con la magnífica realidad presente de una Europa Unida en la que los españoles nos hallamos integrados, apoyados y defendidos cuando crisis tan severas como las que acabamos de sufrir se abaten sobre nosotros. 

Estos “Recuerdos políticos” fueron escritos en su momento, es decir, según iban sucediendo los hechos históricos narrados, como una especie de diario o cuadernos de bitácora. ¿No ha cambiado o eliminado nada en el trabajo de pre-edición?
No. He preferido dejar las cosas tal cual las escribí en su día. Al menos conservan la impronta de su proximidad en el tiempo descrito, la visión todavía  reciente de los acontecimientos vividos. Son "recuerdos" sin más credenciales que la experiencia personal aún fresca en la memoria.

¿Qué le ha llevado a hacerlos públicos en este momento?
La principal razón que me induce a publicarlas ahora es contribuir al conocimiento de unos años que se van diluyendo en la memoria colectiva, y que son muchas veces objeto de distorsiones u olvidos. Diga Vd. que he sentido hasta cierta obligación de no guardar estos hechos que me ha tocado presenciar de cerca.

En “Recuerdos políticos” aparecen personajes con los que trato, importantísimos en la historia, como son Francisco Franco, Juan Carlos I, Richard Nixon, Bill Clinton, Adolfo Suárez… Puede decirse que ha tenido una vida apasionante al alcance de muy pocos.
Si, siempre me he considerado muy afortunado por los tiempos y las circunstancias que he vivido. Soy miembro de una generación y de una profesión que ha visto ampliamente satisfechos ideales, anhelos y hasta sueños que en su momento nos parecían  utópicos o inalcanzables.

¿Cuál es el recuerdo más impactante que tiene de Franco y del rey Juan Carlos?
Del largo periodo del Régimen de Franco destacaría sobre todo el declive final, los años de parálisis política que viví en la Presidencia del Gobierno de Carlos Arias Navarro, la preocupación con la que, desde el propio Presidente para abajo, veíamos acercarse lo que eufemísticamente se llamaban "las previsiones sucesorias", sin ninguna fé en el futuro de aquél Régimen personalista.

Por contra, de los años de Don Juan Carlos es la ilusión con la que aquella generación encaraba los retos del día lo que todos recordamos como hilo conductor de nuestras actitudes y vivencias. Con todas las dificultades, peligros y luchas que hubimos de enfrentar, manteníamos sin embargo un sentimiento común de fe en el futuro, de ilusión por aprovechar a fondo la oportunidad histórica que protagonizabamos.

¿La democracia en España es un milagro? ¿Cómo vivió la Transición?
Qué duda cabe que la Democracia constituye un ideal de convivencia en libertad sin parangón, pero es un concepto genérico que hay que seguir puliendo y completando día a día, quizás porque el "summum" de perfección en este como en otros principios de la vida en común, no existe. En palabras de Churchill "la Democracia es el peor de los sistemas políticos excluidos todos los demás"
Personalmente viví la Transición en la trinchera que me tocó, bien cerca de los acontecimientos que la conformaron, sobre todo como Gobernador Civil en Tenerife y Guipúzcoa en los llamados "años de plomo". Fueron años duros, pero vista la situación actual, merecieron la pena.

¿Qué le pide a la vida?
Que me deje aún unos años más de satisfacción personal con lo hecho y lo vivido. Y que aquellas ilusiones convertidas en realidades no se frustren por olvido o torpeza.



Antonio de Oyarzábal
(Estocolmo, 1935).
Embajador de España ante Ecuador, Japón, Dinamarca y EE.UU.
Ha sido Gobernador Civil en Tenerife y Guipúzcoa, Director General de la Oficina de Información Diplomática, Director General de Cooperación Técnica Internacional, Presidente de la empresa «Santa Bárbara Sistemas» (del grupo General Dynamics), Presidente de la Sociedad «M.D.Anderson Cancer Center» de Madrid y Miembro Fundador del Patronato del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estra-tégicos.

Actualmente es Miembro del Patronato de la Fundacion ANAR («El Teléfono del Niño»), Miembro del Patronato de la Fundacion AMREF («Flying Doctors») y colaborador del Proyecto International Africa 2.0.




Sexto Continente 174, RNE. Sangre e historia; desde la relación de Cataluña con la pérdida de Cuba a la prostitución en Montera


En Sexto Continente, el café literario de RNE, dirigido y presentado por Miguel Ángel de Rus, nos centramos en novelas que podrían ser de género negro, pero al mismo tiempo son novelas históricas, o sociales; y un ensayo histórico que parece una novela negra, de la mafia. Comenzamos con Carlos Augusto Casas, ganador del VI Premio Wilkie Collins de Novela Negra, nos habla del mayor éxito negro y criminal en España en 2017, Ya no quedan junglas adonde regresar, la historia de un anciano al que sólo le queda una puta de la calle Montera, cuya conversación y compañía es lo único que le une a la vida. Cuando cuatro abogados la matan, ese anciano sabe que ya sólo queda una razón para vivir: matarlos a todos. Lo han recomendado escritores tan diversos como: Arturo Pérez Reverte, Claudio Cerdán, Carlos Basas del Rey, Luis Alberto de Cuenca, Paco Gómez Escribano…
Hablamos con Jesús Laínz de su libro El privilegio catalán, donde sostiene que el proteccionismo a Cataluña hundió la economía de España porque dificultó nuestras exportaciones y encareció las importaciones. Acusa a empresarios y políticos catalanes de llevar a España a ser el país en el que más duró el esclavismo y de ser lo principales defensores de Primo de Rivera y de la dictadura de Franco siempre que les beneficiaran económicamente. Afirma que Cataluña fue la principal beneficiaria del tráfico y tenencia de esclavos, que la imposición a Cuba de productor catalanes (mucho más caros) llevó a la isla al deseo de independencia y a la guerra, que el monopolio catalán supuso la prohibición de entrada de algodón, lino, seda y lana a España desde otros países y hundió nuestra economía. Y evalúa en su libro cuánto ha costado a España las ventajas económicas de Cataluña, los sobrecostes por protección arancelaria. En el S.XIX: el equivalente de 510.720 millones de euros actuales.

Tenemos con nosotros al escritor y editor Manuel Pimentel, aquel que fuera Ministro de España, que nos trae una novela sobre el rico patrimonio megalítico español y, con tono negro, un crimen ritual en un asentamiento megalítico andaluz. Se trata de “Dolmen”. Pimentel además está haciendo en TVE un gran trabajo de divulgación histórica. Político, empresario cultural, escritor y divulgador, un tipo muy interesante.
Óscar Eimil nos habla en “Reinos de sangre” del año 1065: Fernando, rey de Galicia, de León y de Castilla, moribundo, viejo y decrépito, se pregunta por qué, habiendo podido dejar a su primogénito un único reino que, fuerte, extendiera su poder por toda la Hispania cristiana, decidió repartir en vida Castilla, León y Navarra entre sus tres hijos varones, lo cual les llevará a guerras fraticidas. Pura historia de España.
Recomendamos el libro “El nacionalismo, vaya timo”, de Roberto Augusto. Una obra que fue muy alabada por el propio Fernando Savater.
Además presentamos el XVI Premio Sexto Continente de Monólogo de humor. Tema Autoficción, cuyas bases tienes en http://bit.ly/2AIl8Gb

Puedes escucharlo en directo, el 16/12/17 de 13,05h a 14h (hora peninsular española) en http://www.rtve.es/radio/radio-exterior/

Y tienes los archivos de sonido del programa en  http://www.rtve.es/alacarta/audios/sexto-continente/ 

Diego Agúndez: El habitante del tiempo



Hace apenas un año nos deslumbró Acto de creación, la ópera prima del poeta Diego Agúndez (Cáceres, 1979) en donde el universo se mostraba a nuestros ojos como un puzzle mágico. Ahora llega a las librerías de toda España el segundo libro de Agúndez, El habitante del tiempo (editorial Cuadernos del Laberinto, Madrid) con un lenguaje  reconocible como suyo, y con una temática igualmente filosófica. En este caso, el poeta nos enfrenta al paso del tiempo de una manera luminosa y el lector, lejos de refugiarse en su propia experiencia, logra recorrer con Agúndez los recovecos del pasado, el presente y el futuro con sencillez y claridad.

Es sabido que dentro de un agujero negro la dimensión temporal se retuerce y podemos doblarla y jugar con el tiempo de una forma única. Justamente como sucede en la lectura de  El habitante del tiempo,  en donde percibimos que la vida y la muerte son la misma semilla que crece con nosotros.

Unos versos del poeta clásico Lucrecio adornan el frontispicio de estos poemas: Todo, nos recuerda, se renueva sin cesar. Unos mortales crecen, otros decrecen, y en un corto lapso las generaciones van sucediéndose y se pasan, igual que corredores, la antorcha de la vida.

El flujo del tiempo, que es algo casi siempre más constatado que percibido, es el nexo común de los poemas reunidos en este libro, pero no como melancólicos cantos de nostalgia ni recuerdos del pasado, sino desde la emoción simbólica y el sentido de lo maravilloso.

Encerrados en estas páginas combaten como dos boxeadores el amor y la muerte; murmuran las piedras de una silenciosa abadía; se pierden los niños en el laberinto de espejos. El fuego vive en la muerte de lo que arde y como cometas también arden, contigo, los poemas.

Hemos tenido la oportunidad de entrevista al autor, y es él mismo quien nos aclara estos conceptos mágicos del tiempo, vida, pensamiento... En fin, poesía y filosofía besándose.




Pregunta.—¿Qué es lo que los lectores de “El habitante del tiempo”, su nueva obra poética, van a encontrarse?

Respuesta.—El habitante del tiempo es un poemario arracimado. En otras palabras, un conjunto de poemas. Son los poemas que, dentro del más amplio círculo de mis escritos, tienen una mayor relación con el tiempo y con el sentido de la existencia, en esta época nuestra en la que un dogma cualquiera, muy probablemente, ya no explica la realidad por sí solo.

El lector va a encontrarse con poemas a la mayor sencillez expresiva, que buscan desencallar secretos sin aspirar a crear otros nuevos. La mayoría de estos poemas son muy humildes, pero diciendo lo que dicen, creo que a cada uno le dirán una cosa: seguramente el lector de poesía experimentado encontrará referencias a diferentes corrientes de pensamiento (que andan desperdigadas como huevos de Pascua); y alguien que nunca haya leído poesía puede que experimente sorpresa y asombro. Al menos eso es lo que a mí me gustaría.

P.—Podría decirse que El habitante del tiempo  es un recorrido por un futuro que mira hacia el pasado. Un homenaje a la Historia y sus personajes. ¿Cómo ha logrado dar forma a  un poemario con un elemento tan intangible como el paso del tiempo?

R.—El habitante del tiempo, en realidad, es la manera que tendríamos de aproximarnos al tiempo si el tiempo fuera una dimensión espacial: si lo pudiéramos describir y tocar, si lo pudiéramos desguazar, si pudiéramos jugar con él como si fuera plastilina. 

Me gusta plantear esa concepción del tiempo como una imagen detenida en la que podríamos hacer 'zoom', como en un microscopio, o alejarnos lo suficiente que podríamos sintetizar con más facilidad sus componentes. Creo que en este poemario son fundamentales el uso de imágenes y paradojas (se me ocurren los ejemplos del zíngaro del acordeón o de la muchacha que se aleja a pie de la parte antigua de Cáceres). En otras ocasiones, este alejamiento explícito del 'planeta tiempo' resulta en una mirada alegórica a la historia y el paso de las generaciones, el amor o la muerte.

En este sentido, mi tratamiento del tiempo solo puede suceder en un presente ficticio: abierto en el espacio de los poemas. Un presente que reconstruye y proyecta, que reconstruye a partir de lo que cree conocer y proyecta a partir de lo que cree saber.   

P.— Llaman la atención tres aforismos que reflejan la vida y la muerte y que condensan lo que somos: I. la vida es la muerte conteniendo la respiración II. la vida de un hombre se mira en la de una estrella. III. la muerte es la vida conteniendo la respiración.

R.—Me cuesta mucho recordar qué circunstancias particulares llevaron a la inclusión de 'Tres aforismos' en este conjunto de poemas.

En su gestión, recuerdo que, de algún modo, asimilé el universo al latido de un gigantesco corazón, en el cual la vida y la muerte no son sino el haz y el envés de la misma sustancia. Vida y muerte ocurren en el espacio de los átomos. Yo no soy biólogo, pero seguramente la distinción entre lo que 'es vida' y lo que no lo es, (a niveles microscópicos) tiene que ser fascinante.

Tendemos a pensar que la vida y la muerte son espacios puramente complementarios,  pero es posible que haya habido alguna zona gris, alguna duermevela biológica, en algún lugar o momento. Y, de hecho, cuando uno mira 'el ciclo de vida' (¡ciclo de vida!) de una estrella, la comparación con el ser humano, más que una metáfora, es casi una obligación.

No estamos hechos de ninguna sustancia que no haya ahí fuera y, como tal, la vida es una manifestación de las cosas.

P.— ¿Poesía y filosofía se tocan en su obra?

R.—No existe texto en el mundo que no contenga filosofía y no existe filosofía en el mundo que no nazca de la misma emoción que la poesía: el afán de búsqueda, la sed de conocimiento, el goce efímero de la belleza. Eso sí: creo que la buena poesía, o al menos la poesía que yo disfruto, es aquella en la que una filosofía, o un conjunto de aspectos filosóficos, taconean por ahí sin llegar a hacerse evidentes jamás. 

P.—Su anterior poemario “Acto de creación” (Cuadernos del Laberinto. Madrid, 2016) venía en edición bilingüe español/inglés. En “El habitante del tiempo” ¿ no ha pensado en esta opción?

R.—La voluntad de presentar 'Acto de creación' en versión bilingüe tenía un propósito: reivindicar que hay una poesía en la idea, con independencia de exista un patrón rítmico acentual, silábico o expresivo. "Acto de creación" busca un ritmo que no nace de la riqueza expresiva, ni de usar esta o aquella palabra. Es un poemario, me parece, de 'conducción', que va llevando al lector como un regato hacia una serie de posibles realizaciones (con las que uno puede estar en desacuerdo, o no).

Si pones "El habitante del tiempo" junto a "Acto de creación", enseguida puedes ver que hay un aire de familia, un aroma extraño. Pero son distintos animales: creo que cada poema de 'El habitante del tiempo' puede funcionar a su vez por separado, así que la traducción, si algún día llega, presentará otras características. 

P.—En la película Paterson uno de los personajes poetas comenta que traducir poesía es como bañarse con impermeable. ¿Qué opina?

R.—Paterson, película que por cierto disfruté como un enano, contiene pequeñas grandes dosis de verdad en lo concerniente a la creación poética, por lo menos en lo que a mí respecta. La creación requiere de rutinas, de crear 'espacios secretos', de encerrarse en el taller aunque sea dando un paseo o en la pausa del autobús.

Así que lamento especialmente discrepar de nuestro protagonista cuando dice eso. Aún no se ha inventado ningún aparato que nos permita comprender todas las lenguas del mundo, pero haber leído a Leopardi o Szymborska o William Carlos Williams en castellano no hace que les considere inferiores a los poetas en castellano. De alguna manera su genio se impone –ayudado por los buenos traductores- al ruido del cambio de lengua. Yo diría que cuando lees haikus traducidos de Basho, te estás bañando en la bañera de Basho aunque con agua que traes de tu casa.


P.— Uno de los poemas más hermosos de El habitante del tiempo dice: ¿A veces parece que nos olvidamos de lo sencilla que es la vida?

Vengo de la luz de mi madre,
vengo de la luz de mi padre,
y vengo de un amanecer
del que nada recuerdo.

La misma explosión armoniosa y mágica
de la que viniste tú un día;
de la que marcharé al apagarse;
sobre la que, en realidad,
yo poco sé.

La proyección de esa luz, el polvo y la noche.
No sé más que eso.

R.—A veces hacemos complicadas cosas que no deberían serlo tanto. A la vez, debemos ser humildes: recordar que desconocemos tantas cosas que la única manera de comportarse con honestidad es hacerlo desde la tolerancia y la posibilidad de estar equivocados. En resumen: en el hecho de desconocer las cosas debería estar la semilla del respeto y la ambición, claro, de conocer más y mejor.
  
P.—¿Qué le mueve a escribir?

R.—Que, sea lo que sea, merezca la pena.



DIEGO AGÚNDEZ
(Cáceres, 1979)
Se licenció en Periodismo, Teoría de la Literatura y Ciencias Políticas en distintas universidades de Madrid, donde vivó el cambio de siglo. Después de trabajar como corresponsal en el sur de Asia, en la actualidad se encarga de la política de medios de comunicación de la Comisión Europea, en Bruselas.

Su labor poética comenzó hace más de dos décadas, aunque la mayor parte de su producción está inédita, excepción hecha de unos pocos poemas publicados en revistas y de Acto de creación, un poema extenso publicado en el año 2016 que forma parte de esta misma colección.

Los poemas aquí reunidos son, junto a otros cinco centenares de poemas, parte de la antología en permanente construcción El cuarto sangam. Algunos de ellos se encuentran disponibles en el espacio virtual www.agundez.net




28. MIS HIJOS CONTANDO SUS MUÑECOS

El nuestro es un mundo que podemos contar.


La cantidad de amor podría, por ejemplo,
pesar en un ránking de un gran contador universal:
habría un mejor amor y uno peor,
y un amor seguramente más amado.


Las cosas son partes de innumerables escalas,
aunque no sé, no sé.
Alguien, con una palabra, empezó todo,
pero también tendremos una última,
y entonces otra quedará en el justo medio.
Como todo es un objeto del tiempo,
podrás también definir el mejor de los poemas,
y el peor de todos, y el peor de los versos nunca escritos,
y la letra más estropajeada
y la extraña ternura de los números.


Quién sabe si estamos en el mundo para desordenarlo
mientras creemos ordenarlo.
El lenguaje te dice ‘cuenta, mide, pesa’,
calcúlalo y pártelo todo hasta desconcertarlo:
Todo tiene un orden y una posición,
una razón que le es propia,
y justifica tu humanidad
y es inevitable,
y quién sabe. 




32. NADA EN LA EXPERIENCIA TE HACE SABIO

Deja esa arrogancia, me dijo un día un hombre viejo,
llegará el día en el que también tú
tendrás que darte por vencido.


Dejarás atrás toda esta lucha,
los afanes que aún conservas.
Asumirás que hay un momento
en el que el horizonte ansiado nunca llega
y deberás conformarte en el vivir
con lo que tienes.


El día en que esto ocurra
mejor no te dejes ganar por la melancolía
pues en esto consiste hacerse viejo:
llevar desorientado más que nadie y no perderse;
saber que hay tanto que uno desconoce;
haberse acostumbrado a no saber;
saber sobrellevarlo.