Entrevista al Embajador Don Felipe de la Morena, autor de "Deng Xiaoping y el comienzo de la China actual"




Recientemente ha llegado a las librerías de toda España el libro "Deng Xiaoping y el comienzo de la China actual (Recuerdos de un testigo)" (editorial Cuadernos del Laberinto, Madrid), en cuyas páginas  Felipe de la Morena Calvet, Embajador de España en Pekín entre 1978 y 1982, describe en este libro la gran transformación que se inició en China en aquellos años, dirigida por Deng Xiaoping, un líder hasta entonces poco conocido.

El Embajador expone las circunstancias que llevaron al triunfo de la revolución maoísta y a su posterior fracaso, así como el giro radical que Deng Xiaoping dio a la economía china tras la muerte de Mao, sustituyendo la economía planificada marxista por una «economía socialista de mercado», como él la llamó, que haría posible la China que hoy conocemos.

El autor completa su visión sobre China, mostrando el largo recorrido de las relaciones de España y el gigante asiático, y especialmente las negociaciones que llevaron al establecimiento de relaciones diplomáticas con la RPC en 1973, en las que participó de manera muy directa. Todo ello expuesto con gran rigor y avalado con anécdotas personales, que hacen más vívida la realidad descrita.

Hemos tenido la oportunidad de entrevistar a su autor, quien hace unos días, presentó en Madrid "Deng Xiaoping y el comienzo de la China actual" en La Real Gran Peña. El interés suscitado por la aparición de este anaquel se reflejó en una sala repleta de público.


Acaba de llegar a las librerías su libro Deng Xiaoping y el comienzo de la China actual en donde el lector encontrará su paso por Pekín como Embajador desde 1978 hasta 1982. ¿Qué es lo que hacía de Deng Xiaoping un líder tan carismático?
Deng Xiaoping ha sido, sin duda, el artífice del gran cambio social y económico que ha experimentado China, tras la muerte de Mao.
 
Cuando Deng consiguió controlar el poder en China a partir de 1978 el país se encontraba en una situación catastrófica, tras haber vivido aquella gran locura que fue la Revolución Cultural, en la que millones de chinos , incluido el propio Deng, sufrieron toda clase de humillaciones y sevicias de todo tipo.

Sin embargo, Deng no llegó al  poder  con un afán de venganza sino con un objetivo concreto y constructivo, suprimiendo poco a poco el sistema marxista de economía dirigida existente y sustituyéndolo , paso a paso, por un sistema de economía de mercado, a la manera china, como él decía, que sacó a millones de chinos de la pobreza y ha hecho posible la China que hoy conocemos.

¿Es irreconocible la China actual a la que usted encontró?
Por supuesto. Poco tiene que ver la China que encontré en 1978, al hacerme cargo de nuestra Embajada, con la realidad actual de China. No me gusta hablar de cifras pero merece la pena recordar que, cuando llegué a China en el citado año 78, el PIB por habitante era de 217 $ y en el año  2015, dicho  PIB per cápita  superaba los 7000 €, aunque existan grandes desniveles en el desarrollo del país y a pesar de haberse producido una ralentización del crecimiento en los últimos años.

El escritor Felipe de la Morena Calvet firmando un ejempalar 
de "Deng Xiaoping y el comienzo de la China actual"

¿Cuál fue la principal causa  del fracaso de la revolución de Mao y cómo eran las relaciones entre Mao y Deng Xiaoping?
 La Revolución marxista leninista que Mao hizo triunfar en China, en un país en el que el ochenta por ciento de la población era campesina y en gran parte  analfabeta, tenía un objetivo muy claro para él. Había que destruir todo y construir una nueva China sobre esquemas ideológicos y económicos que nada tenían que ver ni con las tradiciones culturales chinas ni con las reglas más elementales de la economía. El fracaso de sus campañas ideológicas “voluntaristas”, como la del  “Gran Salto hacia adelante”  es una  buena prueba de ello.
 
Deng había colaborado con  Mao en la construcción de dicho sistema económico marxista aunque, por dos veces, lo apartó de los centros del poder, al desconfiar de él. Cuando Deng finalmente controló el poder tras la muerte de Mao y al estar convencido de que tal sistema no podía sacar a los chinos de la pobreza ni colocar a China en el lugar que consideraba que le correspondía en el concierto de las naciones, inició la gran transformación de China que estamos comentando.

¿Es la carrera diplomática un profesión vocacional, y qué características definen a un buen embajador?
Bueno, su pregunta es un cambio de tercio completo, como dirían los taurinos.
 Creo, en efecto, que esta profesión tiene bastante de vocacional. El hecho de tener que cambiar cada tres o cuatro años, de país , de colegios para los niños, de costumbres familiares y sociales, requiere una voluntad de servicio público, en la que hay que sacrificar muchas otras cosas de la vida cotidiana.

En cuanto a las características que debe reunir un Embajador. Ante todo, creo que debe esforzarse por acercarse y tratar de entender al país ante el que está acreditado y,  por otra parte, tiene que mantener una relación muy estrecha con su propio país, ya que su misión es defender en todo momento los intereses que le son propios. Y todo ello debe hacerlo con discreción y de la forma más eficaz posible.

Es llamativo la afición de los diplomáticos por la literatura. Grandes escritores como Amado Nervo, Octavio Paz, Rubén Darío, Javier Pérez de Cuéllar u Orlando Letelier —por mencionar solo unos cuantos— han sido también embajadores. Además la Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE) mantiene la colección La Valija Diplomática junto a la editorial Cuadernos del Laberinto en la que dan rienda suelta a la literatura escrita por los diplomáticos. ¿Qué destacaría de esta colección y de la literatura de sus colegas?
Creo que fue un gran acierto, la iniciativa de mi amigo y compañero  de profesión, el Embajador Alonso Alvarez de Toledo, al crear la colección de “La valija diplomática” que, con gran rigor y acierto, publica la editorial “Cuadernos del Laberinto”, ya que la existencia de dicha colección nos ha facilitado extraordinariamente  la edición de nuestro libros. El diplomático suele ser testigo privilegiado de hechos y circunstancias que se producen en su entorno, en países muy diversos y puede tener la oportunidad de darlos a conocer, a través de sus libros.

¿Cómo ve el mundo de la cultura en la España de hoy en día?
Creo que nuestra cultura vive un momento de gran vitalidad. Tenemos una lengua, el español, que hablan más de quinientos cincuenta millones de personas en todo el mundo y tiene, además, con gran vigor en todo el continente americano. Llegar a un lugar como el sur de Chile o la Patagonia y encontrar a personas que hablan nuestro común idioma, con tanta pureza y dignidad, siempre me ha emocionado.

¿Cuáles son sus escritores de referencia?
En estos momentos estoy releyendo, con admiración renovada, a los grandes de la generación del 98, Azorín, Baroja,  Unamuno que, además,  enseñan mucho a escribir.

De los poetas, le hablaré de un poeta malagueño, cuya trayectoria de superación he seguido desde sus comienzos, Álvaro García. Acaba de publicar un poema extraordinario, de gran calidad poética: “El ciclo de la evaporación”.  Se lo recomiendo. 



Felipe de la Morena Calvet con Deng Xiaoping. (1979)

El autor: FELIPE DE LA MORENA CALVET
Nacido en Málaga, casado y con cuatro hijos, el Embajador de España, Felipe de la Morena, cursó estudios en las Universidades Complutense (Madrid), Oxford (R.U.), Grenoble (Fr) y en la Escuela Diplomática de Madrid.

Ingresó en el Servicio Diplomático en 1957 y estuvo destinado en las Embajadas de España en Beirut, Berna, Washington y Lisboa. Fue Director para Europa Oriental, Director General para Iberoamérica en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Director General de Planificación territorial en el de Planificación del Desarrollo.

Embajador de España ante la República Popular China en 1978, lo fue después en Siria, Túnez, Reino Unido y ante la UEO. Ha sido Presidente de la Fundación Hispano Británica, de la que actualmente es Presidente de Honor.

Autor de El hombre y la sociedad del futuro, (1973) los años vividos en Pekín como Embajador de España, le hicieron ser testigo de excepción de aquel punto de partida en que se forjó la China actual, bajo la dirección de Deng Xiaoping.


Más información: http://www.cuadernosdelaberinto.com/valija_diplomatica/Deng_Xiaoping.html