Libro de relatos eróticos: Historias de Isabel, de Félix Díaz González

En Historias de Isabel se plantea la relación de Isabel y Marco, 30 años casados, en cuyas vidas las fantasías eróticas son la nota predominante. Cuando apenas llevaban dos años de matrimonio a ella le detectaron un tumor canceroso en el útero y le extirparon todos los órganos sexuales. Tuvieron que reinventarse la vida, así que ella apostó por revivir su sexualidad contándole historias eróticas que crearon una nueva intimidad entre los dos. Esas historias conforman este libro de relatos, desde el exhibicionismo hasta la infidelidad, desde el voyeurismo hasta el sexo salvaje o el sexo mezclado con humor. Esta obra de Félix Díaz González ganó el V Premio Incontinentes de Narrativa erótica. Junto al valor literario de la obra y a su erotismo, el jurado de Ediciones Irreverentes ha valorado el valor ético y de lucha de la protagonista de este libro, que adopta una decidida apuesta por la vida, a pesar de todas las dificultades. El autor destaca como principal órgano sexual de la mujer su inteligencia, rompiendo todos los estereotipos de la literatura erótica al uso. No es su cuerpo, sino su cerebro, el origen del deseo. Este libro son las historias que ella inventó para excitar a su esposo. Una inconmensurable declaración de amor y de goce de la vida a pesar de los pesares. Aumentan el tono erótico de Historias de Isabel las ilustraciones de Félix Alfonso Olmos.

El autor: FÉLIX DÍAZ GONZÁLEZ
(Caracas, 1955, reside en Santa Cruz de Tenerife)
Ha publicado quince libros, entre ellos las novelas Titanes, Como el Fénix, Bentorán, Crónicas de Bistularde, Aislados y Vuelta a la tierra. También escribe relatos, como los publicados en Naufragios y en Draco y otras historias, y ha participado en diversas antologías, entre las que cabe citar Eros de Europa y América, Relatos fotoeróticos, Voyeur... de Ediciones Irreverentes.


CUANDO EL AIRE SE ACABA

Su mirada se apagó. Todavía alcanzó a sentir el nudo corredizo, haciéndose cada vez más pequeño. En ese momento, supo que había perdido. Su mula de seises estaba ahorcada.

EL FILOSOFO CHINO Y EL FÚTBOL

Contaba mi abuela que, hace mucho tiempo, un filosofo chino fue llevado a  un partido de fútbol. En aquella época no era un deporte muy conocido en esas latitudes. Al cabo de un tiempo, los periodistas británicos que habían invitado al sabio le preguntaron qué pensaba acerca del juego.
-Creo que lo van a lograr -respondió enigmático el filósofo.
En un primer momento, los periodistas dudaron, pero finalmente el escocés, más echado para adelante, continuó el interrogatorio:
-¿A qué se refiere maestro? ¿Cuál de los dos equipos cree que resultará vencedor?
-¿Vencedor? -preguntó sorprendido el oriental. ¿Es que acaso este juego no consiste en romper la pelota?

REFLEXIONES FICHERAS II

“Ante la duda, el acueste”, dice el argot fichero. No falta en la vida real, quienes quieren vivir atormentados por las incertidumbres con tal de proceder del mismo modo. No obstante, estos seres meditabundos suelen carecer de una mula a mano en esos momentos de gran exaltación… del alma, por supuesto. 

REFLEXIONES FICHERAS I

El dominó es un juego milenario, cuyo gran secreto radica en saber de qué lado masca la iguana.

Margarita Wanceulen habla sobre su libro El señor bambú, historias de café

P.- ¿Cómo definirías El señor bambú, historias de café, publicado por M.A.R. Editor?
R.- Hay diferentes historias de amor. Se puede encontrar el amor leal, que es el de dos personas unidas por un nexo íntimo y voluntario que se mantiene y conserva a lo largo de los años, a pesar de la herrumbre del tiempo; el amor traidor, egoísta, destructivo, si es que a eso se le puede llamar amor, claro; el amor al diferente, que supera barreras como el color de la piel; el amor a uno mismo, por qué no; el amor generoso de una madre, que no tuvo la suerte de obtener las debidas respuestas; el amor senil que ya no aspira a nada y busca tan solo un poco de buena compañía; el amor volátil, el amor de pago. Y también, por supuesto, el amor por los animales y la naturaleza..

P.- ¿Cómo ha sido para ti la respuesta de los lectores al encontrarse con tu libro?
R.- Bueno, yo pienso que este libro no pretende ser un mero instrumento de entretenimiento; por otra parte, no fue concebido tampoco pensando exclusivamente ni en modas literarias, ni en réditos comerciales. Desde mi punto de vista, precisa de una lectura sosegada, con tiempo, y una actitud participativa del lector que crea y recrea la historia también, adoptando una mirada cómplice. Algunos lectores lo han visto así; otros habrán optado por una lectura más cómoda, más lineal. En cualquiera de los dos casos, este libro ha gozado de lectores de excepción, y a mí como su autora, me ha conducido a vivir experiencias inolvidables y muy enriquecedoras. Cuando algunas personas que han leído mi libro, me transmiten que les han emocionado, me alegra profundamente, porque les has tocado un resorte muy íntimo

P.-¿Consideras que El señor bambú, historias de café ha sido un paso adelante en tu madurez como escritora?
R.- Sí, desde luego, con él he podido vivir experiencias muy enriquecedoras e inolvidables para mí, como persona. Por tanto, como la escritora y la persona vamos ineludiblemente unidas, la retroalimentación se ha producido: el bagaje de la una,  ha enriquecido a la otra y viceversa.

P.- Conociste personalmente a Ángel Boligán, autor de la portada de tu libro, y uno de los dibujantes editoriales más importantes del mundo. ¿Cómo fue la experiencia?
R.- Fue una experiencia inolvidable. Yo deseaba agradecerle en persona su gran generosidad, cediendo uno de sus dibujos para la portada de mi libro. Imagínate, nada más y nada menos que el mejor ilustrador del mundo, reconocido internacionalmente con los más prestigiosos premios. Pues allá que me fui con mi libro debajo del brazo, cuando supe  que acudiría a inaugurar una exposición suya y de otro gran artista " El Roto", en el Museo Provincial de Huelva. En la vida hay determinadas cosas que hay que hacer, y esta era una de ellas, yo tenía que agradecerle en persona su gesto, y lo único que te puedo decir es que la persona se encuentra a la altura del artista. Es una pena que su obra no tenga mayor repercusión en nuestro país, ya que a su calidad artística se une su gran conciencia social.


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