Sexto Continente 170, RNE. Escritores que te enseñan a crear historias, vivas donde vivas


En Sexto Continente hemos recibido, por las redes sociales, preguntas de oyentes que escriben, que quieren perfeccionarse y que no saben a dónde acudir para formarse como escritor. Hay quien tiene un taller literario cerca de casa, pero la mayoría, no. Así que hemos pensado hablar con Antonio Vidal, responsable de una idea muy interesante para quienes quieran convertirse en escritores, Descritura.com, una plataforma de Internet en el que destacados escritores como Raquel LanserosJuan Gómez BárcenasRafael BalanzáGuillermo Roz o Fernando J. López dan clases sobre cómo escribir poesía, relato, literatura juvenil, thriller, novela histórica o psicológica. Clases que puedes recibir en cualquier parte del mundo.

Y tenemos buena y variada creación ya plasmada en libros. Comenzamos con Asier Aparicio, quien nos habla de un volumen de relatos inspirados en canciones conocidas de diversas épocas, “Tócala, Sam”. Cuentos inspirados en canciones, amores que tienen su banda sonora. Son las musas de Asier  Aparicio gente como los Rolling Stones, Beatles, Bruce Spingsteen, Pearl Jam, Aretha Franklin, Simon and Garfunkel, Joaquin Sabina, Ariel Rot o Edith Piaf, entre otros
Paco Gómez Escribano nos habla de su novela “Yonqui”, la historia de un drogadicto contada en primera persona en un barrio madrileño de los años 70-80, Canillejas. Aquellos años fueron duros y muchos quedaron en la cuneta, pero este yonqui sobrevivió para contarnos su historia.
Daniel Aragonés nos presenta “Fotograma subjetivo”, una novela que empieza con un suicida a punto de ponerse manos a la obra y que nos llevará a los terrenos del terrorismo reivindicativo. Literatura contundente como un directo al hígado.
Tendremos tiempos para la creación en directo; Salvador Robles Miras nos lee uno de sus relatos, que suelen llegar a los más profundo del alma humana, esta vez sobre las diversas muertes del alguien. Y para acabar, Vera Kukharava nos propone la lectura de  “Contra las patrias”, un ensayo de Fernando Savater de lectura siempre interesante.
Para escucharlo en directo, el 18/11/17 de 11h a 12h (hora peninsular española) en http://www.rtve.es/radio/radio-exterior/

Y tienes los archivos de sonido del programa en  http://www.rtve.es/alacarta/audios/sexto-continente/ 

La soledad absoluta, según José Manuel Fernández Argüelles


Ediciones Irreverentes ha publicado la obra de José Manuel Fernández Argüelles Soledad absoluta un libro compuesto por cuatro relatos largos, o novelas breves, muy diferentes entre sí, pero que guardan un punto en común: el llamado mal del siglo XXI, la soledad. El aislamiento personal tratado desde diferentes ángulos y con disparejas historias, quizá todas ellas tan inverosímiles como los propios sueños que provoca el abandono. La extraordinaria sensibilidad del autor, José Manuel Fernández Argüelles, su capacidad introspectiva, de profundizar en los sentimientos, tan valorada en su larga carrera literaria, alcanza aquí su máxima expresión.

P.- ¿Tu libro parte de la idea de que la principal enfermedad de nuestra época es la Soledad?
 R- La soledad es un mal que acompaña al hombre desde sus orígenes. Lo combatimos desde el principio de los tiempos. Somos seres amigables, animales de compañía mutua. Pero la soledad es un daño de fácil remedio, solo con una “pastilla” diaria de amistad solucionamos el problema. Que sea el mal de nuestra época quizá se deba a que el “fármaco” que ahora hemos descubierto es la amistad distante y falsa de las nuevas tecnologías. 

P.- ¿Cómo planteas la soledad física? ¿El modo No Future?
R.- La ausencia de futuro es la muerte, esa sí es la soledad absoluta, al menos para los que no somos creyentes; a los que sí lo son, les deseo la mayor de las suerte es sus predicciones mágicas. Mientras tanto, aprovechemos la buena compañía.         
            La soledad física que planteo en uno de mis relatos de “Soledad absoluta”, deriva en la soledad psíquica de forma inevitable; las consecuencias no pueden ser buenas. Necesitamos el contacto, la conversación, la piel del semejante. 

P.- Una soledad que cada día se da más es la psicológica, la de los trastornos psicológicos que impiden una normal relación con los demás
R.- La soledad se retroalimenta. Te aíslas por no saber relacionarte y pierdes cada vez más tu capacidad de relación con los otros. Y esa medicina, que son los demás, cada vez la rehúyes con mayor miedo. Decir que la solución está en tu mano es demasiado fácil. Decir que el remedio está al otro lado de tu puerta, en la calle, es fácil. Sí, a veces, se necesita ayuda.  

P.- La tercera de estas novelas breves está relacionada con la venganza y nos hace recordar tu novela Entre animales. Subyacen en tu obra esos personajes que odian a los demás y que lo que más desean es vengarse
R.- En cambio es un defecto que yo no padezco. La venganza es una anomalía de la psique, es el remedio del cobarde; cuando ocurre en mis historias siempre el protagonista es un desgraciado. En la narración a la que te refieres, “La estrategia del mar”, el vengativo es un apocado que rumia su inquina dentro de su pequeño cerebro hasta hundirse en la soledad y la amargura; nada bueno le espera. 

P.-Avisas de un peligro que parece tan peligroso como la solead absoluta; la pertenencia a un grupo, en este caso una secta. ¿Te da miedo el peligro de integrarse en un grupo en donde no eres por ti mismo, sino sólo eres como una parte de un todo?
R.- Todo grupo social puede ser bueno para el individuo, excepto cuando te manipulan, cuando no puedes participar con tu voluntad y tomar decisiones propias, ya sean para ti mismo o aportándolas al conjunto. En el relato que cierra “Soledad absoluta”, titulado “Ceirno”, el grupo donde está inmerso el personaje absorbe al individuo, no lo hace crecer como persona, más al contrario, lo anula: eso son las sectas.

P.- En tu obra narrativa es común encontrar un protagonista sólo contra un entorno hostil. ¿Metáfora de la realidad?
R.- Quizá más bien transposición de uno de mis muchos defectos. El mundo es tan hostil como tú lo veas y te comportes ante él. Deseo la solidaridad y el buen convivir, y sé que esto es posible y abundante, pero temo tanto el egoísmo y la lucha contra los demás que me hace concebir pesadillas, las cuales después llevo a mis historias.

P.-Tú eres asturiano, de la Asturias interior. ¿Se podrían enmarcar tus personajes en sociedades de interior, cerradas?
R.- Los valles del interior de Asturias siempre fomentaron el aislamiento de los grupos de población pequeños, lo que no es bueno. Esto es indudable que me ha construido a mí y que forma parte de mi imaginario. 

P.-En tu obra el hombre es casi siempre enemigo. ¿Los hechos te dan la razón?
R.- Lo cierto es que no tenemos otro enemigo que nosotros mismos, somos nuestros propios depredadores. Lo curioso es que (salvo el perro) no contamos con ningún otro amigo que nosotros mismos, nuestros semejantes. 

P.-El lector podría coger estas 4 novelas y hacer con ellas una nueva obra mezclando las historias. ¿Tienen puntos en común?
R.- Su punto en común es el trastorno que produce la soledad, ya sea física, mental o inducida por uno mismo debido al miedo a los demás. La solución a esto es tan sencilla como se indica en la última historia. Las cuatro narraciones podrían ser cuatro capítulos de una misma novela con cuatro vidas paralelas y un mismo problema, aunque por diversos motivos.

Información sobre el libro en la web de Ediciones Irreverentes

Sexto Continente 169, RNE. Voces de América y África


En Sexto Continente, el café literario de Radio Exterior de España (RNE), dirigido y presentado por Miguel Ángel de Rus, salimos a conocer el mundo, a compartir las propuestas creativas de otras partes del planeta y a descubrir formas de vida y de crear lejanas. Comenzamos hablando con el escritor mexicano Juan Patricio Lombera, que nos habla de una antología de relatos inspirada en Juan Rulfo en el centenario de su muerte, titulado “Rulfo, cien años después”. Iremos a África de la mano del escritor Pedro Diego Gil López, que nos presenta “Monambo”, la vida de un hombre al que se le ha puesto muy difícil existir con la dignidad que un ser humano necesita y tiene que escapar de su país.  De allí iremos a Venezuela, de donde es originario el escritor Félix Díaz González, que nos presenta su libro de relatos eróticos “Historias de Isabel”, obra ganadora del Premio Incontinentes de Narrativa Erótica.
            Tenemos relatos en directo; Salvador Robles Miras nos lee un relato en el que está implicado Kafka. Y David Acebes nos lee un relato de humor (quizá negro) titulado “Finiquito”.
            Vera Kukharava nos propone una comedia teatral sobre la evolución de los derechos de las mujeres, en pleno S.XIX. Se titula “Saxfem”, y es de José Manuel Fernández Argüelles. El escritor y crítico Javier Fernández Jiménez, nos recomienda el libro “Alma y la Isla”, de Mónica Ródriguez; la historia de una niña negra que es acogida en España por una familia. Y aprovechamos que Lombera se ha quedado en el estudio para que nos haga dos propuestas literarias de Hispanomaérica: “Memoria de las manos”, de la mexicana Susana Corcuera, y “El caso Neruda” del chileno Roberto Ampuero. Así pues, un recorrido por medio mundo.

Para escucharlo en directo, el 11/11/17 de 11h a 12h (hora peninsular española) en http://www.rtve.es/radio/radio-exterior/

Y tienes los archivos de sonido del programa en  http://www.rtve.es/alacarta/audios/sexto-continente/ 

Ya publicados los audios de Sexto Continente 168, RNE. Jardiel Poncela, Ramón Paso, Enrique Gallud Jardiel

Ya publicados los audios de Sexto Continente 167, RNE. Sobre historia y que es ser español

Ángela Martín del Burgo: Poesía, tiempo y muerte

La literatura de Ángela Martín del Burgo transita entre el paso del tiempo, la muerte y las pasiones, bien sea cuando cultiva el género negro (El mundo entero pasa por Marsella o Asesinato en la Gran Vía, entre otras) o en sus anteriores libros de poemas (Enigma y misterio de Italia, y otros poemas, Poemas de viaje, Caducidad de lo real Premio Ciudad de Miranda, 1996—, La mirada asombrada y Un sueño breve). Ha llegado a las librerías de toda España su esperado "Dónde la muerte en Ámsterdam” (editorial Cuadernos del Laberinto) en donde retoma sus temas eternos y nos hace recorrer, de su mano, las ciudades que han marcado su vida.
 

Sabemos que Ángela Martín del Burgo siempre escribe en cafeterías, en hoteles o en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, adonde acude a dibujar. Allí la citamos, llega puntual a la cita y descubrimos a una poeta de toda la vida, una mujer cultivada y amable que conoce al dedillo su oficio de escritora y que vive la literatura como razón y conocimiento.


La entrevistamos sin prisa, y el tiempo a su lado se convierte en un catálogo de citas, de querencias italianas y de entusiasmo.
Al despedirnos abrimos de nuevo su libro y leemos al azar unos versos que definen la delicadeza y belleza de este poemario único, de esta joya sólo para paladares exquisitos:


A los dioses le pediría
me concediesen tan solo un deseo
y alargasen el curso de mis días;
simplemente quería regar mis rosas.


—Ha llegado a las librerías su nuevo poemario “Dónde la muerte en Ámsterdam” (Editorial Cuadernos del Laberinto), un recorrido por ciudades simbólicas, por el amor, por el paso del tiempo y por la muerte. ¿Qué representa Ámsterdam en esta hechizante amalgama?
—El poemario está dividido en cuatro partes y la última, “Dónde la muerte en Ámsterdam”, es la que da el título al libro. El libro es un recorrido, efectivamente, por el tiempo, el amor y la muerte. Citando a Heidegger, ser en el mundo, ser con los demás y ser para la muerte. Allí escribo que el hombre es camino fronterizo y la poesía franquea esas fronteras, las recorre, las habita. “La frontera del amor, en su cercanía cautivadora con el otro, y en el lugar habitado y habitable que son las ciudades; la frontera con el tiempo en el río navegable que es la vida; y la frontera con la muerte, esa ausencia sin nombre, que da razón de ser a la vida y le infunde todo el sentimiento trágico y la aureola dorada de nostalgia y melancolía”.
     Ámsterdam era la última ciudad en el camino vital y poético. De ella surge la pregunta que también está presente en el resto de las ciudades y del poemario, la pregunta sobre la muerte, esa ausencia sin nombre, que, hemos dicho, da razón de ser a la vida del hombre. La muerte está presente ya en la primera parte, en el binomio amor y muerte, y desde el primer poema, Era un anochecer de agosto, en el que los ojos del amado compiten en su misterio y en su atractiva promesa con los de la muerte.

—¿Cuál es el trasfondo central de este nuevo episodio poético? ¿A qué se debe esa pregunta que es el propio título del libro?
—La pregunta “Dónde la muerte en Ámsterdam” remite a uno de los grandes tópicos de la literatura; es este el Ubi sunt? ¿Dónde están aquellos que han vivido en otro tiempo y dónde se esconde la muerte, personificándola, la muerte y los muertos? Es la pregunta que suena reiteradamente, por ejemplo, en las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique cuando dice:
      “¿Qué se hizo el rey don Joan? / Los Infantes de Aragón / ¿qué se hizieron? / ¿Qué fué de tanto galán, / qué de tanta jnvjnción / que truxeron?” Y en esta otra, “Tantos duques excellentes, / tantos marqueses e condes / e varones / como vimos tan potentes, / di, Muerte, ¿dó los escondes / e traspones?” (Ortografía siglo XV).
     Este tópico, el Ubi sunt?, no han dejado de cultivarlo poetas en las distintas literaturas y tiempo. 

—Una parte de “Dónde la muerte en Ámsterdam”está centrada en los viajes, en ciudades como Madrid, Bilbao, Sevilla, Valencia, París, Burdeos, Nantes o Lisboa, entre otras. Y además usted misma nos recuerda en el epílogo que “Es el hombre camino y es frontera, territorio fronterizo”. ¿Es su poesía un recorrido o un mirar atrás desde el camino?
—En el epílogo escribo, efectivamente, que “La vida del hombre es camino, camino que ha de hacerse; que es misterio, sueño, tiempo...” y que, al cabo, como pensaba Novalis, la vida del hombre es metáfora.
Como ya he dicho en otro poemario, el viaje, metáfora de la vida como camino y búsqueda, es el medio idóneo para franquear lo desconocido y acceder a la otra cara de la realidad.
No es necesariamente un mirar atrás. Azorín, uno de mis escritores revisitado, dijo que todo es presente; que “No hay más que un plano del tiempo, y en ese plano –presente siempre– está todo. Junto a nosotros presentimos como presentes el pasado y el futuro”. Él nos habla de la sensación de una eternidad presente, en la que todos, los muertos y los vivos, estaríamos a la par, viviendo el mismo tiempo, “siendo uno y otros todo, o no siendo nadie nada”. Esto es esperanzador; es muy grato para mí leerlo y sentirlo, y creo que lo podría ser también para los demás.
Recordemos aún a Antonio Machado quien escribió que la poesía es la palabra esencial en el tiempo.

—Otra parte, la más corta en páginas, pero una de las más intensas, la sitúa en Daimiel, donde rememora su infancia. ¿Es de nuevo un guiño al tema eterno del paso del tiempo?
Los poemas de Daimiel surgen de un cambio de actitud vital, resultado de un haber transitado por las distintas etapas de la vida: infancia, adolescencia, juventud, madurez... En la última etapa se ha pasado de la acción a la contemplación. En un poema no publicado aún, pero que pertenecería a este mismo ciclo, se dice:
“Han pasado hombres y cosas. /Y tras tanto festivo estruendo, / tras tanta alegría gozosa, / tras tanto rumor compartido, / una persona sola en la casa / vela, sueña este sueño y trabaja”.
De la alegría festiva de haber habitado esa casa en anteriores etapas y cuyas paredes parecen guardar un eco de otrora, surge el vacío, la ausencia del escenario habitado y de aquellas personas que lo habitaron, y la meditación o la contemplación.
“Los actores hace tiempo que hicieron mutis por el foro”, se dice en otro poema también inédito, “y alguien, solitario entre papeles, escribe y sueña”.
Esta parte incluye también un poema eminentemente descriptivo titulado “Tablas de Daimiel”.

—Su obra está teñida de referencias literarias. No olvidemos que usted ha sido profesora de literatura. ¿Cuáles son esas obras fundamentales o clásicas que no deja nunca de recomendar, y, por favor, amplíe también la recomendación a  algún autor actual?
—Citaría a unos escritores, fundamentalmente novelistas, Marcel Proust, Dostoievski y Kafka; por parte de los españoles, Cervantes y Baroja. En cuanto a poetas, Pessoa, Baudelaire, Antonio Machado, Cernuda...
     Recomendar a un autor actual es difícil. Hay que tener presente la perspectiva que concede siempre el tiempo. En estos momentos estoy leyendo una novela de Alberto Moravia, La vida interior, una obra incómoda y desenfadada, y la recomiendo. Y ya que hablamos de escritores italianos, siempre, Pavese.

—¿Qué logra con la poesía que no tiene la novela negra, género que cultiva con gran éxito?
—Poesía y novela requieren una distinta actitud vital, además de, por supuesto, una distinta técnica, estructuración formal y temática. Ambas discurren por mí como si me atravesaran, como si, más que el ejecutor, yo fuese un medio a través del cual pudiesen suceder cosas. La novela necesita una continuidad, un método de trabajo diario como el de un pintor, como el de un artesano. No así para mí la poesía. La poesía, en determinados momentos, como sucede con el amor, me exalta. Por eso se habla de inspiración. Me asalta, especialmente, en el viaje, en el camino (Mi poesía quizás sea, en este sentido, una poesía de viaje desde el camino), en el amor, en la rememoración del tiempo pasado, en la indagación del misterio y de lo desconocido frente a la falsedad de la realidad, en la contemplación del instante, buscando en este por medio del lenguaje la perpetuación, una difícil eternidad.

—¿Qué le pide a la vida?
—A la vida le pediría que sea piadosa conmigo. Quizás sea pedir demasiado.


Ángela Martín del Burgo
Morón de la Frontera (Sevilla), novelista y poeta, es también doctora en Filología y profesora de Lengua española y literatura.

Ha publicado las novelas El mundo entero pasa por Marsella (2015), Asesinato en la Gran Vía (2012), Ningún camino de flores conduce a la gloria (2005) y Cenizas sobre un mar de agosto (2000), así como el libro de relatos La muerte de Mário de Sá-Carneiro o La soledad y el poeta (2007).

Los poemarios: Enigma y misterio de Italia, y otros poemas (2016), Poemas de viaje (2011), Caducidad de lo real (Premio Ciudad de Miranda, 1996), La mirada asombrada y Un sueño breve. Ha participado en antologías como: Antología de poetas contemporáneas. Enésima Hoja (2012); Atlas poético. Viajeras del siglo XXI (2013); Mujeres y café (1995); en Homenajes publicados por el Ateneo de Sevilla (2008 y 2009); y en los VII, IX y X Cuadernos de profesores poetas (2011, 2013 y 2014).

Traducida al italiano en la antología bilingüe Poesia e Cultura. Due mondi, due culture (Italia, 2008), por cuyo poema, Bologna. Piazza Maggiore, ha recibido el Diploma Autore dell’Anno 2008. Y en las antologías de poesía contemporánea Poesia e cultura y Parola e vita (Italia, 2010). Premio Literario Internacional Omaggio a Pablo Neruda & Salvatore Quasimodo.


VIERNES 24 NOVIEMBRE. 18:30 horas
Ángela Martín del Burgo presenta su poemario Dónde la muerte en Ámsterdam.
Con la participación de Manuel Quiroga Clérigo y Ángel Álvaro Martín del Burgo.
Biblioteca Mario Vargas LLosa. Calle de Barceló, 4. Madrid
Entrada libre hasta completar aforo

"Al compás literario del Tango", de Manuel Guerrero Cabrera




Llega a las librerías de toda España el libro "Al compás literario del Tango", de Manuel Guerrero Cabrera (Editorial Cuadernos del Laberinto. 2017. Madrid) en donde se recogen seis estudios en los que se habla de la poesía de Rubén Darío en las letras de Enrique Cadícamo, de las milonguitas, de las parodias de textos literarios convertidas en tangos, de Mi noche triste (considerado el primer tango-canción), de Discépolo y de Homero Expósito, entre otros asuntos. Junto a estos seis ensayos se publican cinco breves artículos sobre la relación del tango con Federico García Lorca, Horacio Ferrer u Horacio Salgán, entre otros nombres. 

Hemos podido charlar con el autor, el andaluz Manuel Guerrero Cabrera (Lucena, 1980) quien de primera mano nos explica el proceso de trabajo y las peculiaridades de este ensayo profundo y ameno.

Este lunes, 6 de noviembre, llega a las librerías de toda España su nuevo libro titulado Al compás literario del tango, que recopila seis estudios en los que se habla de la poesía de Rubén Darío en las letras de Enrique Cadícamo, de las milonguitas, de las parodias de textos literarios convertidas en tangos, de Mi noche triste (considerado el primer tango-canción), de Discépolo y de Homero Expósito, entre otros asuntos. Junto a estos seis ensayos se publican cinco breves artículos sobre la relación del tango con Federico García Lorca, Horacio Ferrer u Horacio Salgán, entre otros nombres. ¿Cuál es la idea principal que quiere transmitir con la publicación de este libro?
Cada estudio del libro transmite una idea distinta, así, por ejemplo, en el de Darío y Cadícamo indico que el Modernismo pervive en algunas letras del tango, o en el de las milonguitas refiero cómo estas mujeres evolucionan desde las letras que las desdeñan moralmente por haber decidido por propia voluntad abandonar el núcleo familiar y llevar una vida nocturna en casas de baile o cabarets (en tangos como Flor de fango o Ivette) hasta que logra la admiración (Malena) pasando por la literatura (Griseta) y la realidad de la miseria (Santa Milonguita). No obstante, el conjunto puede presentar una idea firme de que en las letras de tango hay elementos claramente literarios y de que esta música popular no prescinde lo culto.

Anteriormente ya había profundizado en el tango con Tango. Bailando con la literatura (Moreno Mejías, 2009) ¿Cómo surgió esta fascinación por esta música? 
Allá por 1999, con motivo de escribirle en una carta (entonces aún escribíamos cartas) mis gustos musicales, una chica me recomendó que escuchara a Carlos Gardel, porque podría gustarme. Y acertó. En aquellos años no era tan sencillo conseguir la música que querías, salvo que la compraras o alguien de tu entorno lo hiciera, así que me compré un disco compacto recopilatorio de los llamados de serie media en Córdoba –donde residía como universitario. Recuerdo que la primera vez que escuché Cuesta abajo, El día que me quieras o Caminito en la voz de Gardel, encontré en estos tangos evocaciones modernistas. Y desde entonces me aficioné a escucharlo, tanto es así que en un par de exámenes, al fallarme la memoria sobre el contenido de ciertos poetas de influencia modernista, escribí sobre las letras de tango. Aprobé, por cierto.

El prólogo de Al compás literario del tango está escrito por Ariel Carrizo Pacheco, compositor y experto en tango y discípulo de don Enrique Cadícamo ¿Cómo se conocieron?
 A Ariel le estoy muy agradecido de que haya firmado este fantástico prólogo a mi modesta obra, por ser una persona con sabiduría e importancia dentro del mundo del tango; además, contar con una persona que estuvo tan vinculada a don Enrique Cadícamo, uno de los grandes autores del tango, me ha dado confianza. En verdad, Ariel y yo nos pusimos en contacto mediante Facebook hace unos cinco años y, desde entonces, hemos compartido impresiones sobre nuestros artículos y el tango; espero conocerlo en persona en cuanto la fortuna me permita visitar Argentina de nuevo.

A lo largo del libro aparecen datos curiosísimos sobre la relación del tango y la literatura, por ejemplo como el primero plagiaba literalmente los poemas de Rubén Darío; o bien el tema de las milonguitas o la imagen femenina tan negativa en sus letras. Logra, en todo el ensayo, que el lector encuentre los textos amenísimos con la gran riqueza de anécdotas y datos que aporta. ¿Cómo ha sido el proceso de documentación?
 Muchas gracias por las palabras acerca de mis escritos. Para Tango. Bailando con la literatura, mi libro anterior de esta temática, conseguí localizar y verificar un buen número de fuentes fiables, porque sobre tango hay muchos libros y aún más artículos en Internet que copian literal o casi literalmente lo que otros autores ya habían escrito, apropiándose de ello sin más, al no citar ninguna referencia; así que para Al compás literario del tango ha sido más sencillo la búsqueda de la información. En mi último viaje a Argentina y a Uruguay, me hice con un buen surtido de libros que no lograba encontrar en España (incluida una joyita como la primera edición de El tango: su historia y evolución de Horacio Ferrer publicada en la editorial Peña Lillo) y algunos más recientes los pude conseguir por Internet.

Además es usted poeta y dirige un programa de literatura en la radio y participa en revistas. ¿Es la literatura su gran pasión?
 Nunca me he planteado si es mi gran pasión, porque tengo varias y la literatura es una de ellas.

¿Cómo fue su encuentro con Buenos Aires? 
El primero fue en julio de 2007. Allí era invierno, la ciudad estaba envuelta en una densa niebla, pero por lo general y, pese a las advertencias de amistades argentinas, la ciudad fue acogedora y siempre dábamos con alguien cuyo abuelo, abuela, padre o madre habían sido españoles. Un amigo tanguero (Ángel Mario Herreros, al que saludo desde estas líneas) me llevó a sitios emblemáticos del tango (Café de los Angelitos, el barrio de Pompeya, el Viejo Almacén…) o de la ciudad (Los 36 billares, Café Tortoni…) y a varias milongas, me explicaba los códigos, me contaba anécdotas e íbamos a escuchar a orquestas típicas. En la ciudad el tango está muy presente y forma parte de su atractivo, tanto para el turismo como para cualquier persona de allí. Y luego me fascinaron las librerías de la calle Corrientes, a las que dedicaba horas y horas perdido en sus pasillos y estanterías. La segunda vez que fui, le dediqué una semana a Montevideo, porque el tango no es exclusivo de Buenos Aires, sino que pertenece al Río de la Plata; es más, en Montevideo se estrenó en 1916 (quizá antes, pero se acepta esta fecha) La cumparsita, el tango más conocido, más difundido y más grabado; Montevideo es una ciudad muy amable, menos agresiva en el turismo, con muchas librerías de segunda mano llenas de volúmenes del siglo XIX (a muy buen precio para un español), y con una comida excelente. 

¿Qué posee el tango que no tiene otro tipo de música?
Quizá, uno de los factores que le diferencien de otros estilos musicales es su voluntad de pervivencia, de adaptarse a los tiempos y las historias que le rodean más allá de lo propiamente musical. Sus orígenes están llenos de mitos, como un supuesto origen africano o prostibulario, que lo hace exótico o atractivo, pero, si escuchamos las grabaciones más antiguas de tango (primeros años del siglo XX), nos recuerda más al cuplé y a la música europea de unas décadas antes. Sin duda, fue popular, del pueblo, conquistó a las clases sociales acomodadas y se difundió sin fronteras por todo el mundo. Con el tango-canción –y poco después con el fin de la Guardia Vieja y el comienzo de la Nueva–, el tango se renovó y aparecieron letras cada vez más cuidadas, muchas de las cuales se convirtieron en himnos que difundió como nadie Carlos Gardel, una de las grandes voces del siglo XX y un icono de la música. Más tarde, volvió a actualizarse con el llamado tango de vanguardia, gracias al gran e imprescindible Astor Piazzolla y fue tal su impronta que llegaría a la fusión con otros estilos. El tango también fue perseguido en distintas dictaduras argentinas y sufrió la censura que buscaba eliminar, no solamente el rastro moral del alcohol o el sexo, sino también sus marcas características de expresión formal, por ejemplo, el voseo y el lunfardo. Sin duda, el baile ha ayudado mucho a su difusión y pervivencia: intimidad, confianza y seducción se asocian a él; el público queda deslumbrado ante la danza e, incluso, el cine ha ayudado en divulgar una faceta sensual (pienso en el cine clásico con el baile de Rodolfo Valentino de Los cuatro jinetes del apocalipsis y, en el más moderno, de Al Pacino en Perfume de mujer; aquí valdría como complemento y contraste que en Con faldas y a lo loco el millonario Osgoord se prendara de la Daphne interpretado por Jack Lemmon bailando un tango). Las demás artes han ayudado a hacerlo más conocido, como en los teatros populares en los que se añadía un tango al guion –así triunfó Mi noche triste–, los letristas escribían poesía (Enrique Cadícamo u Homero Expósito, por ejemplo) y los poetas escribían letras (cito a Nira Etchenique o a Jorge Luis Borges), y los novelistas (desde Manuel Puig a Arturo Pérez-Reverte) se han sentido atraídos por el tango. Y no quiero dejar atrás la polémica que siempre ha levantado, como su machismo –aunque esto es algo que comparte con muchos estilos del siglo XX, por ejemplo, el rock– o su capacidad de perversión moral, que llevó, lleno de curiosidad, a algún que otro Papa a contemplar el baile para decidir si le daba su bendición. 


El autor: Manuel Guerrero Cabrera
(Lucena, 1980)
Es autor de los poemarios El desnudo y la tormenta (Moreno Mejías, 2009), Loco afán (Ediciones en Huida, 2011), El fuego que no se extingue (Manantial, Ayuntamiento de Priego de Córdoba, 2013) y Las salinas del aliento (Cuadernos del Laberinto, 2015); los volúmenes de ensayo Estudios críticos de Literatura del Siglo de Oro (Juan de Mairena y De Libros, 2008) y Tango. Bailando con la literatura (Moreno Mejías, 2009); y los libros de relatos Para despertar (Moreno Mejías, 2011; Amazon Kindle, 2017) y Vieja túnica y otros relatos (Áticabooks, 2017).

Ha participado en varias revistas literarias en papel y digitales (Angélica. Revista de Literatura, Saigón, Aldaba, El coloquio de los perros, La Galla Ciencia, Odisea Cultural, etc.) y en volúmenes colectivos de ensayo (destacan las aportaciones incluidas en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes). También colabora con artículos de opinión y de pensamiento en varios medios del sur de Córdoba y posee un espacio semanal sobre literatura en Radio Lucena con el nombre de Siempre hay tiempo, además de ser director y presentador del programa mensual de literatura La voz a ti debida en Radio Atalaya de Cabra.

La Delegación de Juventud del Ayuntamiento de Lucena le concedió el Premio Pimiento de Plata (2011) y obtuvo accésit en el X Premio «Saigón» de Literatura (2016)  

VIERNES 17 NOVIEMBRE. 20 horas

Manuel Guerrero Cabrera presenta "Al compás literario del Tango".
Intervienen: Manuel Lara Cantizani, Mª del Mar Morales, José Manuel Pozo y el autor.
Música de Alejandro Pérez y Baile de Ángel y Carmen.
Casa de los Mora (Lucena, Córdoba)
Entrada libre hasta completar aforo

Sexto Continente 168, RNE. Jardiel Poncela y descendientes. El humor inteligente sigue vivo


En Sexto Continente, el café literario de Radio Exterior de España, presentado y dirigido por Miguel Ángel de Rus, nos centramos en la obra de un genio de la primer mitad del S.XX, Enrique Jardiel Poncela, y de sus descendientes, concretamente en la obra de Enrique Gallud Jardiel -nieto de Enrique Jardiel Poncela e hijo de los actores Rafael Gallud y Mari Luz Jardiel- y de Ramón Paso, hijo de la actriz Paloma Paso Jardiel, nieto del dramaturgo Alfonso Paso y biznieto del escritor Enrique Jardiel Poncela. 
            Os preguntaréis ¿por qué hablar hoy de Jardiel? Nacido en 1901 y muerto en 1952, tuvo una obra impresionante con títulos como Amor se escribe sin H; Espérame en Siberia vida mía; Pero,¿hubo alguna vez once mil vírgenes?, La tourné de Dios; Eloísa está debajo de un almendro o Los habitantes de la casa deshabitada. Trabajó en Hollywood como guionista, llenó teatros, ganó muchísimo dinero, pero, cosas del enfrentamiento entre españoles y de ese guerracivilismo que llevamos tan dentro, acabó siendo considerado enemigo de los Republicanos y de los Nacionales. Su obra fue censurada salvajemente durante el franquismo, él mismo se censuró en sus últimos textos, fue boicoteado, murió arruinado y solo. Hemos traído a Sexto Continente a Enrique y Ramón para hablar de las obras del abuelito, de su época, y para hablar de sus propias obras.

Comenzamos escuchando al propio Enrique Jardiel Poncela hablarnos del Faquir Rodríguez gracias a una grabación histórica del NODO, el faquir, maestro del sablazo.  Conoceremos a Enrique Gallud Jardiel, Doctor en Filología Hispánica, profesor universitario, autor de más de cien libros, actor y director teatral, y autor de los libros “Viajes chapuceros y lugares cochambrosos” e “Historia cómica de la filosofía”. Conoceremos a Ramón Paso, director de más de 20 montajes teatrales y autor de obras como, “Jardiel en la checa”, “Puta, pija y perversa” y “Perversión Medea”, y que guioniza y adapta para RTVE el rodaje de la tvmovie 'Los habitantes de la casa deshabitada', basada en la obra de Enrique Jardiel Poncela. Una adaptación y actualización de la obra teatral homónima que mezcla suspense, comedia y terror.
Y tenemos algunas novedades de Enrique Jardiel Poncela, (sí, más de medio siglo después de su muerte sigue con novedades), como “Textos huérfanos”, “Blanca por fuera y Rosa por dentro”, “El hombre que iba a casa del dentista” y “Diccionario satírico”.


Estos son los libros del programa
“Viajes chapuceros y lugares cochambrosos” (Editorial Glyphos) Enrique Gallud Jardiel
“Historia cómica de la filosofía” (Áperon Ediciones) Enrique Gallud Jardiel
“Blanca por fuera y Rosa por dentro” (Áperon Ediciones) Enrique Jardiel Poncela
“Textos huérfanos” (Almuzara Editorial) Enrique Jardiel Poncela
“El hombre que iba a casa del dentista” (Biblioteca Nueva) Enrique Jardiel Poncela
“Diccionario satírico” (Biblioteca Nueva) Enrique Jardiel Poncela
“Los habitantes de la casa desahitaba” (Teatro Español) Enrique Jardiel Poncela
“Jardiel en la checa” (INAEM) Ramón Paso
“Puta, pija y perversa” (Editorial Azimut) Ramón Paso
“Perversión Medea” (Editorial Dalya) Ramón Paso

            Y hablamos de la Película para tv “Los habitantes de la casa deshabitada” adaptación de la obra teatral homónima de Enrique Jardiel Poncela, con un reparto encabezado por David Janer, Guillermo Ortega, Elisa Matilla y Fernando Esteso. Produce RTVE en colaboración con Focus Audiovisual. 
            Un programa lleno de humor, ironía, risa, pero también de crítica y de meditación sobre el cainismo que permanece vivo por estas tierras.

Para escucharlo en directo, entra el 4/10/17 de 13h a 14h (hora peninsular española) en http://www.rtve.es/radio/radio-exterior/

Y tienes los archivos de sonido del programa en  http://www.rtve.es/alacarta/audios/sexto-continente/