Los "Recuerdos políticos" de Antonio de Oyarzábal




Estos Recuerdos políticos de Antonio de Oyarzábal (editorial Cuadernos del Laberinto) recorren la trayectoria profesional y política del diplomático español desde sus comienzos en el Gabinete Técnico del Ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Castiella, hasta sus recuerdos como embajador en Tokio, Copenhague y Washington (durante el segundo mandato del Presidente Clinton).

Oyarzábal vivió en primera persona los últimos años del Franquismo y los primeros pasos del nuevo Rey Juan Carlos: un tiempo lleno de expectativas pero también de temores. Además participó en las facetas más activas y comprometidas de la Transición, una época de luces y sombras, caracterizada por los cambios hacia la democracia de Adolfo Suárez en contraste con los «años de plomo» de ETA, que Oyarzábal vivio de cerca como Gobernador Civil de Guipúzcoa entre 1977 y 1979.

Adolf Hitler, Francisco Franco, Juan Carlos I, Richard Nixon, Bill Clinton... son algunos de los personajes que aparecen en este libro y que pueblan los Recuerdos políticos de este auténtico protagonista privilegiado de nuestra historia reciente.



El embajador Antonio de Oyarzábal durante la entrevista a RNE


—Acaba de llegar a las librerías de toda España su libro “Recuerdos políticos”. ¿Qué va a encontrarse el lector bajo este título generalista.
Un relato de cuanto he vivido en primera persona a lo largo de un periodo tan apasionante como el que ha transformado radicalmente tanto nuestro país como nuestro entorno. Una referencia histórica centrada en mis casi cuarenta años de actividad en el Servicio Exterior, que arranca en una España aún marginada, ausente de los intensos esfuerzos que el llamado Mundo Occidental efectuaba entonces para crear un nuevo Orden Internacional, y que concluye con la magnífica realidad presente de una Europa Unida en la que los españoles nos hallamos integrados, apoyados y defendidos cuando crisis tan severas como las que acabamos de sufrir se abaten sobre nosotros. 

Estos “Recuerdos políticos” fueron escritos en su momento, es decir, según iban sucediendo los hechos históricos narrados, como una especie de diario o cuadernos de bitácora. ¿No ha cambiado o eliminado nada en el trabajo de pre-edición?
No. He preferido dejar las cosas tal cual las escribí en su día. Al menos conservan la impronta de su proximidad en el tiempo descrito, la visión todavía  reciente de los acontecimientos vividos. Son "recuerdos" sin más credenciales que la experiencia personal aún fresca en la memoria.

¿Qué le ha llevado a hacerlos públicos en este momento?
La principal razón que me induce a publicarlas ahora es contribuir al conocimiento de unos años que se van diluyendo en la memoria colectiva, y que son muchas veces objeto de distorsiones u olvidos. Diga Vd. que he sentido hasta cierta obligación de no guardar estos hechos que me ha tocado presenciar de cerca.

En “Recuerdos políticos” aparecen personajes con los que trato, importantísimos en la historia, como son Francisco Franco, Juan Carlos I, Richard Nixon, Bill Clinton, Adolfo Suárez… Puede decirse que ha tenido una vida apasionante al alcance de muy pocos.
Si, siempre me he considerado muy afortunado por los tiempos y las circunstancias que he vivido. Soy miembro de una generación y de una profesión que ha visto ampliamente satisfechos ideales, anhelos y hasta sueños que en su momento nos parecían  utópicos o inalcanzables.

¿Cuál es el recuerdo más impactante que tiene de Franco y del rey Juan Carlos?
Del largo periodo del Régimen de Franco destacaría sobre todo el declive final, los años de parálisis política que viví en la Presidencia del Gobierno de Carlos Arias Navarro, la preocupación con la que, desde el propio Presidente para abajo, veíamos acercarse lo que eufemísticamente se llamaban "las previsiones sucesorias", sin ninguna fé en el futuro de aquél Régimen personalista.

Por contra, de los años de Don Juan Carlos es la ilusión con la que aquella generación encaraba los retos del día lo que todos recordamos como hilo conductor de nuestras actitudes y vivencias. Con todas las dificultades, peligros y luchas que hubimos de enfrentar, manteníamos sin embargo un sentimiento común de fe en el futuro, de ilusión por aprovechar a fondo la oportunidad histórica que protagonizabamos.

¿La democracia en España es un milagro? ¿Cómo vivió la Transición?
Qué duda cabe que la Democracia constituye un ideal de convivencia en libertad sin parangón, pero es un concepto genérico que hay que seguir puliendo y completando día a día, quizás porque el "summum" de perfección en este como en otros principios de la vida en común, no existe. En palabras de Churchill "la Democracia es el peor de los sistemas políticos excluidos todos los demás"
Personalmente viví la Transición en la trinchera que me tocó, bien cerca de los acontecimientos que la conformaron, sobre todo como Gobernador Civil en Tenerife y Guipúzcoa en los llamados "años de plomo". Fueron años duros, pero vista la situación actual, merecieron la pena.

¿Qué le pide a la vida?
Que me deje aún unos años más de satisfacción personal con lo hecho y lo vivido. Y que aquellas ilusiones convertidas en realidades no se frustren por olvido o torpeza.



Antonio de Oyarzábal
(Estocolmo, 1935).
Embajador de España ante Ecuador, Japón, Dinamarca y EE.UU.
Ha sido Gobernador Civil en Tenerife y Guipúzcoa, Director General de la Oficina de Información Diplomática, Director General de Cooperación Técnica Internacional, Presidente de la empresa «Santa Bárbara Sistemas» (del grupo General Dynamics), Presidente de la Sociedad «M.D.Anderson Cancer Center» de Madrid y Miembro Fundador del Patronato del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estra-tégicos.

Actualmente es Miembro del Patronato de la Fundacion ANAR («El Teléfono del Niño»), Miembro del Patronato de la Fundacion AMREF («Flying Doctors») y colaborador del Proyecto International Africa 2.0.