Oriol Alonso Cano: La caricia del fantasma


Oriol Alonso Cano, La caricia del fantasma
Llega a las librerías de toda España la obra poética de Oriol Alonso Cano (Martorell, Barcelona. 1984), que hasta el momento había destacado por su docencia en epistemología, estética y teoría del arte en diversas universidades y como autor de interesantísimos ensayos: Encarnaciones del capitalismo (Carena, 2014) y Sociedad débil (EUF, 2015) o Experiencia de la ausencia (Anthropos, 2015).
Nos encontramos con un delicado volumen que destaca por la bella cubierta de Frederic Amat, y que nos invita con la mirada a sumergirnos en los poemas crípticos y sensoriales de "La caricia del fantasma" (editorial Cuadernos del Laberinto. Madrid, 2018).
La contracubierta nos avisa de que vamos a pasar la puerta que separa lo visible para adentrarnos en lo desconocido, en lo intangible que vulnera nuestras certezas.
La promesa se cumple y encontramos un combate contra la avaricia del destino, contra marcas imborrables o contra imperativos llegados desde el vacío. 
Una poesía que actualiza la de William Blake (también filósofo y poeta) y que nos permite afirmar que la alucinación controlada y la imaginación luchan y ganan a la razón.

—¿Qué va a encontrarse el lector bajo este título tan sugerente "La caricia del fantasma"?
El libro es una experiencia. El lector va verse tocado en lo más profundo. Y es que eso es lo que es el Fantasma, en términos psicoanalíticos, por ejemplo: aquello que somos más profundamente, que guía nuestras acciones, nuestros pensamientos, pero que desconocemos absolutamente. Parece paradójico, pero es que la vida es paradoja y contradicción, si somos un poco precisos con ella. La caricia del fantasma es, por un lado, la rozadura de lo ausente, de aquello que ya no está pero que todavía persiste. Si se piensa bien, muchas veces lo único que verdaderamente tenemos es lo que no hemos tenido nunca, o bien aquello que ya no tenemos, aunque pueda parecer contradictorio. Por otro lado, se refiere a nuestra más íntima intimidad. Nuestro yo más profundo, hondo e impenetrable, como ya dijeran Lacan o Derrida, es un fantasma. Más aún, está nutrido de fantasmas.

—¿Cómo surge la primera idea, el germen del que parte un poemario?
Más que surgir, uno se ve impelido a escribir. Y, como toda escritura que toca algo real, no tiene fecha de inicio (ni de caducidad, por otra parte). Empecé a escribir hace unos años poesía. Antes había escrito mayoritariamente ensayo pero en el libro que coordiné sobre Rafael Argullol, Archipiélago. Retrato polifónico de Rafael Argullol, me aventuré por nuevos terrenos de escritura. Ahí me convencí de que la escritura es polifónica, polimórfica, si me apuras, y que se podía expresar la experiencia desde diferentes miradores. Esa es para mí la clave: no quedarse jamás en una modalidad de escritura sino adentrarse en todo tipo de formas de expresión para palpar esa realidad que, por otra parte, jamás podremos apresar completamente.

—¿De dónde surge el tronco central de sus poemas, ese misterio de lo intangible y desconocido cercando la realidad?
Tanto de mis vivencias como de mi formación. Aunque, si lo pienso bien, ambas estén íntimamente unidas. Gran parte de mis vivencias están contaminadas de mis lecturas así como mis avatares, o experiencias, condicionan las lecturas y trabajos que selecciono. En los poemas hay mucho de filosofía, de psicoanálisis… pero también de vicisitudes más o menos conscientes por mi parte.  

—Profesionalmente es usted filósofo y psicólogo ¿Cómo encaja su formación en la poesía, y qué le llevo a escribirla?
Para ser más precisos, soy profesor. Y para seguir un poco con la precisión, nunca las cosas encajan. Siempre hay un décalage, un excedente o una carencia que impiden la absoluta adecuación o encaje con lo que vivimos. Muchos de mis colegas de profesión se asombran de que publique poesía, o escriba algo que vaya más allá de lo estrictamente académico. Pero no les hago mucho caso, para serte sincero. De lo que se trata, diría, es de seguir la voz, la fuerza, el enigma, o llámalo como quieras o puedas, que te impele e impulsa a la escritura. 

—La poesía puede definirse como el género literario más íntimo y revelador del autor. Sin embargo, como en todas las artes, debe tener en cuenta al receptor del mensaje (el lector). ¿Cómo afecta esta entelequia a su manera de escribir?
El lector es un fantasma cuando escribes, o bien, mirado desde otro ángulo, es ese gran Otro desde el que todos nos definimos y del que, a su vez, intentamos huir. Lo miro como hacer frente a esa contradicción: me defino por los que están ahí pero, al mismo tiempo, me rebelo contra esa tentativa. De la brecha de la contradicción, surge la escritura.

—Todo el mundo comprende lo que es la poesía, pero casi nadie se atreve a definirla. ¿Cómo lo haría usted?
Hablar con el silencio.


Oriol Alonso Cano
Oriol Alonso Cano
(Martorell, Barcelona. 1984)
Doctor en Filosofía, así como grado en Psicología.

Profesor de epistemología, estética y teoría del arte en diversas universidades. Ha realizado múltiples estudios y trabajos de investigación que han sido publicados en revistas nacionales e internacionales especializadas de Filosofía, Psicología, Antropología o Medicina.

Escritor y articulista en varios medios de comunicación, como El Vuelo de la Lechuza o Rebelión.

Autor de Encarnaciones del capitalismo (Carena, 2014) y Sociedad débil (EUF, 2015), Experiencia de la ausencia (Anthropos, 2015), y coordinador y autor de Archipiélago. Retrato polifónico de Rafael Argullol (Ediciones del Subsuelo, 2015). Algunos de sus poemas han sido publicados por varias webs de relevancia (Tacte Barcelona).



AMOR FURTIVO
El lecho sostiene a los amantes,
y las mantas cubren la infamia
de un deseo desterrado
al continente de la indiferencia.


Abrazados y arrepentidos
enlazando continuamente su respiración,
sienten que la angustia entra en escena,
anunciando lo Inevitable.


En los rincones del dolor,
el abrazo se torna en impostura,
y la gelidez se apodera de unos cuerpos,
que se transforman sigilosamente en cadáveres.


Agonizantes, sueñan con la verdad,
y rezan desde su inconsciencia
para que la pesadilla
se manifieste en la realidad.



EXTRANJERO
Penetro el compás en tu carne,
quiero abrirte hasta el infinito,
para cartografiar tu esencia
y sorprender el lugar,
donde tu secreto se esconde.


Deseo dilatar tu cuerpo,
hasta el cenit y el nadir,
ahí donde pueda vislumbrar
lo Invisible que te empuja.


Pero tú no te mueves,
no opones resistencia,
anhelas el hallazgo,
esperas lo Imposible.


Sabes que es el extranjero,
quien imprime tu identidad,
mientras tú sellas la suya,
con la pericia de tu inmovilidad.




"La caricia del fantasma"
Autor: Oriol Alonso Cano

Editorial Cuadernos del Laberinto
Coleccción ANAQUEL DE POESÍA, nº 82
I.S.B.N: 978-84-948260-7-8 • 60 páginas • 12€
Ilustración de cubierta: Frederic Amat

http://www.cuadernosdelaberinto.com/Poesia/Oriol_Alonso_Cano.html