Entrevista a Julián Ibáñez. "Violentamente pelirroja". Hard boiled del extrarradio de Madrid



Julián Ibáñez ha vuelto a desenfundar. Y ya sabemos que cuando lo hace, dispara a matar. Una nueva novela de Bellón. Con un título que resuena a clásico de la novela negra: “Violentamente pelirroja”, publicada por Cuadernos del Laberinto. Porque eso es Julián Ibáñez: Un clásico, una referencia, un maestro. Sus libros nunca defraudan.

¿Qué piensa cuando le llaman "maestro"?
 Mis padres eran maestros. Me gusta más que “profesor”. Me sabe a escuela con estufa y botijo, con alumnos, o lo que fuera aquello, un revoltijo desde los seis a los catorces años.

—Tengo la impresión que de tanto meterse en líos, Bellón va a tener un golpe de suerte y va a acabar bien: Como dueño de un puticlub o regentando un casino.
 —¿De veras? Estoy deseando verle con smoking y zapatos en los pies, metiendo un billete para un taxi en el bolsillo de señoritos descarriados.

¿Qué se encuentra el lector cuando abre “Violentamente pelirroja”?
 —Una aventura. Acompañada de pequeñas aventuras, porque Bellón es un tipo que cuando sale de casa le suceden cosas. Hay una chica, claro, y algunas más, de las que cobran y de las que pagan.
 
—Esta es una novela de extrarradio. De esas zonas que nadie quiere ver. ¿Por qué le resultan tan atractivas?
 —Siempre que he vivido en una gran ciudad lo he hecho en el extrarradio. Porque es más barato. Y más atractivo.
La gente no se mueve tan deprisa, te da tiempo de mirarlos a la cara, incluso de vez en cuando puedes tener una charla con un nativo, incluso en el bar de la esquina puede que recuerden tu nombre y que no necesitas palillos para coger las aceitunas.

—En la mayoría de sus novelas, Bellón se mete en problemas porque quiere demostrarle a alguien, tal vez a sí mismo, que es más de lo que en realidad es.
—Se mete en problemas porque su profesión es resolver problemas. Éstos vienen a él, no los busca. Es un buen profesional, le gusta ganarse el billete que le dan. No, no, Bellón no tiene complejos, no sabe lo que es eso, también ignora la escala social, tiene algo de autómata.

Y otra vez aparecen pelirrojas en sus novelas. ¿Qué hace cuando ve una por la calle?
 Me muerdo el labio para no silbarla y me limito a seguirla con la mirada (de reojo, con disimulo), primero el pelo y luego todo lo demás (fingiendo que miro las nubes, no están las cosas como para silbar y poner la vista más abajo).

“En una sociedad dominada por lo políticamente correcto las novelas de Julián Ibáñez son un soplo de aire fresco”. Dígame qué le parece esta frase.
Bellón no pretende ser políticamente incorrecto. Ni sabe qué es eso. Es un personaje de una pieza, como pez en el agua en un mundo donde dos y dos siguen siendo cuatro.

Otra frase que se suele escucharse entre algunos escritores y críticos de novela negra: “El hard boiled está muerto”.
Puede ser, no lo sé. No para mí, es lo único que me gusta leer, y escribir. Para mí no morirá hasta que yo mismo cuelgue el gabán.


Sus novelas están cargadas de fuerza, de ritmo, de intensidad. Tres características de una buena novela negra.
Puede ser. Procuro que siempre sucedan cosas y el lector no se me duerma. Incluso describiendo un decorado procuro darle al lector con un mazo en la cabeza.

Si se encontrara con Raymond Chadler en un bar, ¿qué le diría?
“Tío, ¿cómo tú por aquí? ¿No te habías muerto hace cincuenta años?” Si me contesta es que ha resucitado, si no lo hace, es que debo pasar de pedir otra copa.

Sabe que, muy probablemente, le tocaría pagar a usted.
¿Por qué? Sí, durante parte de su vida Chandler vivió de la pensión de su mujer (que le sacaba veinte años), incluso le compraba coches… Creo que era pelirroja.

Recientemente también se ha publicado un volumen con las ocho primeras novelas de Bellón, el título no podía ser más claro: “Todo Bellón”. ¿Hay Bellón para rato? 
Otro par de ellas ya están en el bote. Habrá más mientras el cuerpo aguante. Y mi pelirroja particular no se aburra de seguir poniéndome la servilleta al cuello.


Más información:  
http://www.cuadernosdelaberinto.com/EstrellaNegra/violentamente_pelirroja.html



Julián Ibáñez
(Santander, 1940).
Considerado uno de los padres de la novela negra española junto a Andreu Martín y Juan Madrid.

Autor de culto para los mejores aficio-nados al género negro, quienes admiran sus personajes, tallados con cincel, ver-siones del mismo tipo duro y patético que no se preocupa más que del presente, y para cuyo retrato siguió el consejo de Chandler: «Analiza e imita».

Entre otras distinciones, ganó en 2009 el prestigioso Premio L’H Confidencial, en el 2015 le fue concedido el Premio Novelpol Honorífico por toda su obra, en el 2016 se alzó con el Premio de Novela Pata Negra Universidad de Salamanca, y en el 2017 fue I Premio Castelló Negre. Además ha sido miembro del jurado del Premio Hammett.

Entre sus novelas de género negro destacan La triple dama (1980), Mi nombre es Novoa (1986), ¿A ti dónde te entierro, hermano? (1994), Entre trago y trago (2001), La miel y el cuchillo (2003), Que siga el baile (2006), El invierno oscuro (2008) Perro vagabundo (2009), Giley (2010), El viejo muere, la niña vive (2014), Todas las mujeres son peligrosas (2015), Gatas Salvajes (2015), Canino (2016), Las pelirrojas no se arrojan al vacío (2016), El matón al que engañaban las mujeres (2017) o Violentamente pelirroja (2018). Cuadernos del Laberinto ha reunido en un tomo las 8 primeras novelas de Bellón, su personaje más emblemático: Todo Bellón (2017).





VIERNES 1 de junio. Feria del Libro de Madrid. Parque de El Retiro. Caseta 213

De 12:00 a 14:00: Julián Ibáñez firmará Todo Bellón y Violentamente pelirroja